Naciones Unidas acelera su ayuda a
los desplazados en Somalia por los recientes combates entre el
gobierno de transición y grupos islámicos, y unas seis mil personas
recibieron hoy alimentos cerca de la frontera con Kenya.
Fuentes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) dieron a conocer
que esas personas aisladas en la aldea de Dhobley, en las cercanías de
la frontera con Kenya, fueron beneficiadas con suministros
alimentarios para un mes.
Forzadas a abandonar sus hogares debido a los combates, estos miles
de somalíes quedaron varados cerca de la frontera cuando Kenya cerró
el paso a quienes buscan asilo en ese vecino país.
Las raciones entregadas por el PMA comenzaron a ser distribuidas
por la organización somalí no gubernamental WASDA, tanto a los seis
mil que abandonaron sus hogares como a los 12 mil residentes de
Dhobley que albergan a estas personas, la mayoría mujeres y niños.
Leo van der Velden, vice representante del PMA en Somalia, destacó
la importancia de socorrer a esas personas y alertó que el conflicto
en el sur de Somalia ha impedido las operaciones de esa agencia de la
ONU en la región Lower Juba.
Según Naciones Unidas, unos 190 mil somalíes que requieren de ayuda
alimentaria de emergencia en los distritos de Kismayo, Jamame y Jilib
no pueden ser alcanzados, víctimas de los enfrentamientos.
El funcionario recordó que Somalia ha sufrido el impacto de la peor
sequía en una década, seguida de las más terribles inundaciones
reportadas en años y ahora el reinicio de la guerra añade un peso
adicional a las difíciles condiciones de vida.
Esas personas no pueden resistir ese tipo de presiones y necesitan
nuestra ayuda, agregó.
El PMA pretende entregar en 2007 ayuda de emergencia a 1,2 millones
de somalíes, mientras otro millón se beneficiará de programas de
alimentos en las escuelas, trabajo por comida y entrenamiento por
alimentos, entre otras modalidades.
En el noreste de Somalia, el Alto Comisionado de la ONU para los
Refugiados (ACNUR) traslada materiales de emergencia en aviones,
mientras anunció que ha enviado dos equipos de expertos hacia Somalia
y Etiopía para valorar nuevos movimientos de población.
ACNUR recibió informaciones sobre unos 10 mil nuevos desplazados en
la ciudad de Galkayo, que se añaden a otros 15 mil existentes en esa
zona antes del reinicio de los conflictos armados.
Además, en la región fronteriza de Puntland y en el centro de
Somalia radican otros 80 mil desplazados internos.
Se calcula que en total actualmente unos 400 mil somalíes se
encuentran como desplazados dentro de su propio país.
Voceros de ACNUR anunciaron que la próxima semana trasladarán hacia
Somalia, desde sus almacenes en Nairobi, más de cinco mil 800 láminas
plásticas, mil 700 colchonetas y mil juegos de cocina, así como otros
suministros entregados por el Fondo de la Infancia.