Personalidades británicas acusaron
hoy al primer ministro británico, Tony Blair, de transformar al mundo
en un lugar más inseguro y de intentar legar la política de
intervenciones militares a su sucesor.
La ex titular para el Desarrollo Claire Schort, declaró que con las
determinaciones de Blair, el orbe se ha tornado más peligroso y
dividido.
Short renunció al cargo poco después de llevarse a cabo la invasión
anglo-estadounidense a Iraq, en marzo de 2003, por su desacuerdo con
esa contienda bélica.
En la misma frecuencia de la ex titular se pronunció esta jornada
el líder del Partido Nacional Escocés, Alex Saimond.
Saimond también le imputó al jefe de gobierno pretender dejar este
año su herencia de intervenciones militares a su relevo, posiblemente
el titular de Economía, Gordon Brwon.
Esas son las primeras reacciones a un esperado discurso del primer
ministro en la base naval de Plymouth, donde admitió que las Fuerzas
Armadas Británicas están presionadas por las campañas bélicas en Iraq
y Afganistán, señala la cadena de radio y televisión londinense BBC.
En ese sentido, también reconoció que el ejército hace más de lo
planificado en el extranjero, con lo cual no se descarta la
posibilidad de que solicite un aumento del presupuesto militar.
A pesar del gran costo político pagado por la alianza con Estados
Unidos, al extremo de colocar a los laboristas en el nivel más bajo de
aceptación de los últimos años, Blair abogó por mantener una fuerte
sociedad con Washington.
Ante altos jefes militares, el primer ministro calificó un posible
repliegue de catástrofe, en alusión a Iraq, tras admitir que la
llamada guerra contra el terror puede extenderse por una generación.
En ese sentido, abogó por continuar la intervención de las fuerzas
británicas en el extranjero después de traspasar el poder al sucesor.