El Programa de Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA) participa en los esfuerzos organizativos de
las Olimpiadas en 2008 y 2010 para convertirlas en citas amigas del
entorno, informaron hoy fuentes de la ONU.
Según reportes conocidos aquí, el tema fue abordado por el director
ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, y el presidente del Comité
Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, durante una reunión
celebrada ayer en Nairobi, Kenya.
Versiones divulgadas en esta sede precisan que en el encuentro se
revisaron los planes vinculados al entorno ambiental en esos juegos,
con prioridad en las Olimpiadas que serán celebradas el próximo año en
Beijing, China.
El presidente del COI, de acuerdo con las informaciones, aceptó la
oferta de Steiner de realizar una inspección medioambiental de estos
juegos.
Rogge y Steiner discutieron también cómo ayudar a la ciudad
canadiense de Vancouver en la implementación de su programa ambiental
para las Olimpiadas de Invierno de 2010.
Con una cooperación que comenzó en 1994, el PNUMA y el COI
consideran que los deportes y los espectadores pueden actuar como un
importante vehículo para atraer el interés y acción global a favor del
desarrollo sostenible.
En 2005, el PNUMA suscribió un acuerdo con el Comité Organizador de
los Juegos Olímpicos de Beijing para conseguir las Olimpiadas más
verdes de la historia, con planes que abarcan desde reducir la
contaminación del aire, agua y ruido, hasta la transportación.
El diseño de los jardines y cómo deshacerse de la basura también
están contemplados en el programa, que asimismo promueve campañas de
información pública.
Estos planes para Beijing forman parte de un creciente compromiso
de los organizadores de las Olimpiadas de colocar el deporte en la
primera fila de la planificación e información sobre el cuidado del
medio ambiente.
Un acuerdo similar en las Olimpiadas de Invierno de Turín, Italia,
alcanzó el record de la sostenibilidad ambiental en deportes masivos,
dijeron especialistas del PNUMA.
Eas fuentes puntualizaron que en Turín se logró que el 70 por
ciento de los gases invernaderos generados durante las competencias
fueran compensados con inversiones en bosques, eficiencia energética y
programas de energía renovable.
En otra experiencia similar, esta agencia de la ONU participó junto
con la Federación Internacional de Fútbol en un acuerdo para la Copa
Mundial celebrada en Alemania el pasado año.
Denominado Proyecto Gol Verde, esa asociación compensó con creces
los gases invernaderos emitidos durante la celebración de esas
competencias con planes de energía limpia y promovió la importancia de
la protección del medio ambiente.