El Pentágono duplicó la apuesta
bélica del presidente George W. Bush y reiteró hoy una propuesta para
incrementar el Ejército de Estados Unidos en 92 mil soldados en un
plazo de cinco años.
Robert Gates, nuevo secretario de Defensa, recomendó a la Casa
Blanca aumentar las unidades de las fuerzas armadas norteamericanas
para fortificar la capacidad de movilización de las brigadas de
combates en cualquier sitio del mundo.
El alto funcionario formuló una iniciativa consistente en
incorporar 65 mil nuevos infantes, y 27 mil elementos al Cuerpo de
Marines, reseñaron medios noticiosos.
Gates subrayó que las tropas adicionales deberán estar disponibles
cuanto antes por la previsión de un eventual despliegue táctico
principalmente en algún país del Oriente Medio.
El jefe del Pentágono y la canciller Condoleezza Rice trataron la
víspera de convencer al Congreso para que apoye al envío de 21 mil 500
soldados a Bagdad, con la meta de intentar frenar el pujante avance de
la resistencia iraquí.
Bush puede estar preparando un ataque militar sorpresivo contra
Irán, alertó por su lado en un comunicado el congresista demócrata
Dennis Kucinich, también fuerte opositor a la guerra contra Iraq.
Por medio de un mensaje remitido a medios de prensa, el legislador
de Ohio advirtió que el Ejecutivo prepara el terreno para una guerra
contra Teherán, y usa como cortina de humo el nuevo plan para
apuntalar al gobierno de Bagdad.
El representante demócrata señaló que el discurso de Bush sobre la
flamante estrategia para Iraq, difundido el pasado miércoles, sugiere
que la Casa Blanca prevé organizar una expansión de la conflagración
hacia regiones circundantes de la nación oeste-asiática.
La Oficina Oval prepara el ambiente político para una guerra más
amplia en la región. El Presidente culpa a Irán por ataques contra
Estados Unidos, y anunció que moverá algunos portaaviones hacia el
área, recordó Kucinich.