BAGDAD/DAMASCO, 11
de enero.— El repudio prevaleció luego del anuncio del presidente
norteamericano, George W. Bush, de enviar más soldados para seguir
masacrando al pueblo iraquí.
El Consejo de los Ulemas, la autoridad religiosa sunnita en Iraq,
condenó el plan y dijo que el refuerzo militar costará caro a los
pueblos norteamericano e iraquí. "Nosotros invitamos al Congreso de
Estados Unidos a bloquear el envío de estas tropas y a trabajar para
retirar las que están presentes en Iraq, de modo que se ponga fin a
esta guerra", dijo un comunicado, apuntó Reuters.
Asimismo, la prensa estatal siria calificó de catastrófico el plan
de Bush, al respecto el diario Teshrin dijo que "el único perdedor es
el pueblo iraquí. La realidad en Iraq muestra que la posibilidad del
fracaso es mayor que la de su éxito".
"Bush es el responsable número uno de todas las catástrofes humanas
y materiales en Iraq, y quiere experimentar una estrategia que es un
fracaso incluso antes de que fuera anunciada", afirmó el rotativo,
según EFE.