Los principales partidos alemanes
afrontan hoy una nueva polémica sobre el abandono de la energía
nuclear, una de las condiciones impuestas por los Socialdemócratas en
el acuerdo para formar la gran coalición gubernamental.
Una de las primeras piedras la lanzó la demócrata cristiana y
canciller federal, Angela Merkel, al instar el lunes último a
reflexionar sobre las consecuencias del cierre de las plantas
nucleares, previsto para culminar en 2021.
Con ello reactivó un debate que parecía concluido tras aceptar el
Partido Demócrata Cristiano (CDU), entre las condiciones del grupo
Socialdemócrata ((SPD) el mantenimiento de la moratoria, según la cual
se clausurarán las plantas atómicas paulatinamente.
A pesar de ello, ahora parece que se pretende revisar el pacto y
retractarse del compromiso, muy a pesar del SPD, y aprovechando
diferencias con Rusia, su principal proveedor de energía.
Entre quienes respaldan la posible revocación del cierre de ese
tipo de centrales figura el socialcristianos y ministro de Economía,
Michael Glos, quien la calificó de urgente y necesario.
A la posición de Glos se sumó, el presidente de la Unión Social
Cristiana bávara, Edmund Stoiber, quien anunció la apertura de una
campaña para demorar el cumplimiento de la moratoria.
Pero también en el ejecutivo existen voces discordantes y el
socialdemócrata y titular de Medio Ambiente, Signar Gabriel, llamó al
orden al explicar que el petróleo y la energía atómica nada tienen que
ver entre sí.
Con ello, hizo alusión a la clausura del oleoducto de Druja, el
cual suministra petróleo ruso a este país.
También abogó por el desarrollo de las energías renovables, lo cual
calificó del verdadero camino hacia la independencia.
En la misma frecuencia se manifestaron el presidente de los Verdes
y el ex titular de Medio Ambiente, Reinhard Butikefer y Jurgen Trittin,
respectivamente, al declarar que el uranio no se usa en la calefacción
de las casas ni como combustibles para los vehículos.
Trittin también recordó en declaraciones al periódico Spieggel on
line, que el mayor suministrador de uranio a Alemania es Rusia.