Los caficultores de la provincia de Santiago de Cuba sobrepasan ya
los dos millones de latas acopiadas del grano, cifra con que duplican
la recolección del pasado año y sobrecumplen los estimados de la
campaña actual.
No obstante, se mantienen las labores en las serranías del
territorio para que no quede cerezo maduro en las plantaciones y
devolver a la provincia la condición de mayor productora de café en
Cuba, condición que Guantánamo ostenta desde hace unos años.
Esos resultados fueron posibles gracias en la disponibilidad de los
recursos vitales para la recolección, mejor organización de la fuerza
de trabajo y una temporada en que las lluvias favorecieron la
maduración y crecimiento del grano.
Otro factor que se sumó al alta en la productividad lograda fue la
rehabilitación de más de 600 caballerías del grano en el 2003, con el
objetivo de reanimar el sector, que hace cuatro años, dejó de ser uno
de los 10 principales renglones exportables de Cuba.
Con la cosecha cafetalera, a punto de finalizar, se realizan ya los
preparativos para que la venidera sea aún superior y consolidar así
las entregas para la exportación y el consumo interno, lo cual
constituye el principal compromiso de los caficultores de esta parte
del país.
Especialistas estiman que la producción cafetalera en la Isla se
elevará en la actual campaña alrededor de un 30 por ciento en relación
con la anterior, esta última azotada por diversos organismos
tropicales que arrasaron plantaciones enteras.
En Cuba beber un sorbo de café en las mañana es una tradición
centenaria arraigada en la gran mayoría de la población, por lo que
las autoridades de ramo diseñan estrategias para lograr incrementos
productivos y de calidad