Una fuerte denuncia al gobierno de George W. Bush efectuó hoy en La
Habana el grupo de pacifistas norteamericanos que reclaman el cierre
del ilegal enclave militar de su país en Guantánamo -sureste de Cuba-
y utilizado también desde enero de 2002 como centro de detención y
torturas.
Cindy Sheehan, madre de un soldado muerto en Iraq y representante
de la Organización No Gubernamental Código Rosado-Mujeres por la Paz,
manifestó, en conferencia de prensa, la vergüenza que siente por su
gobierno, al cual calificó de estúpido y mayor enemigo de la
humanidad.
Precisó que entre las exigencias que harán mañana en las cercanías
de la Base Naval del oriental territorio, figura el trato adecuado que
deben recibir los prisioneros, 370 actualmente, y el derecho a tener
un proceso judicial justo, anunciado solamente para unos 50 o 60 de
ellos.
Explicó que desterrar al gobierno de Bush y a sus bárbaros
seguidores es otro de los objetivos de la lucha de las organizaciones
antibelicistas, las cuales llaman al pueblo de Estados Unidos a
reconquistar sus derechos constitucionales y jurídicos, como vía para
volver a sentir orgullo de ser hijos de la patria de Lincoln.
El cese definitivo de la guerra en Iraq, que pudiera cobrar muchas
más vidas a las tropas de ocupación y la población civil, hizo
comunión entre los 12 integrantes de la importante delegación
norteamericana que por primera vez visita a Cuba y está integrada por
familiares de presos, activistas por la paz y víctimas de la cruenta
política de la Casa Blanca.
Desgarrador fue el testimonio del joven británico Asif Iqbal,
quien durante dos años y medio estuvo preso en el centro penitenciario
de la Base Naval de Guantánamo y allí fue objeto de vejaciones,
maltrato y aislamiento total por tres meses, además de sufrir un
fuerte estrés y las implicaciones de cambios brutales de temperatura
ambiental.
Colofón de las acusaciones al gobierno de Bush fue la intervención
de la Coronela Ann Wright, quien por 29 años integró el Ejército
norteamericano, además de fungir otros 16 como diplomática en Kabul,
una de las 34 provincias de Afganistán.
Wright subrayó que la guerra y ocupación de Iraq por los efectivos
estadounidenses y sus aliados es un delito de tamaña envergadura que
viola los derechos internacionales y los preceptos de la Organización
de las Naciones Unidas, en tanto precisó que el Congreso de Estados
Unidos se ha dejado manipular por la administración de Bush aprobando
la Ley de Comisiones militares.
Sumados al reclamo de paz, justicia y respeto a los derechos
humanos estuvieron también Zohra Zewawi y Taher Deghayes, madre y
hermano de Omar, preso hace cuatro años en ese centro de torturas ,
además del abogado Bill Goodman, del Centro de Derecho Constitucional
de New York, quien también prestigia a la delegación.