En la provincia cubana de Holguín más de tres mil vidas fueron
salvadas en los últimos dos años, gracias a la extensión del servicio
de terapias intensivas en diferentes comunidades.
Los avances en el sistema de salud en esta zona oriental
posibilitaron la puesta en funcionamiento de estas salas en 12 de los
14 municipios del territorio.
La existencia de esas unidades sanitarias permitió que cerca de
tres mil 200 pacientes graves fueran atendidos inmediatamente, sin
necesidad de ser trasladados hacia los centros hospitalarios de la
capital provincial.
Entre los padecimientos tratados están las arritmias cardíacas,
enfermedades cerebro vasculares e infarto agudo del miocardio con
tratamiento por esa última vía a más de 200 personas.
Las salas holguineras de cuidados intensivos —al igual que las
existentes en toda la geografía cubana— están dispuestas de monitores,
desfribriladores, ventiladores volumétricos, controladores de ritmo
cardíaco y redes de ventilación pulmonar, medios de avanzada
tecnología para cuyo empleo fue preparado personal médico y de
enfermería.
Como parte de este plan de ampliación de los servicios de salud en
los municipios, las inversiones ascienden a más de un millón de pesos
por policlínico, que en algunos casos tendrán hasta 32 consultas,
entre las que sobresalen ultrasonido, cirugía menor, endoscopia y
electrocardiograma.