Más de 200 discapacitados visuales de la provincia de La Habana
están incorporados a los diferentes tipos de enseñanza, cifra sin
precedente en ese territorio.
En la educación primaria y secundaria niños y jóvenes cursan
estudios en las escuelas especiales Los Pioneritos, de Bejucal, y Abel
Santamaría, de la capital; otros en centros regulares; y algunos con
doble discapacidad son atendidos por maestros voluntarios.
Carmen Hernández Suárez, secretaria provincial de la Asociación
Nacional del Ciego, informó que se elevó a 33 el número de estudiantes
en la enseñanza superior, gracias a las oportunidades que ofrece la
municipalización de la universidad.
Agregó que entre las carreras que estudian los invidentes habaneros
figuran Derecho, Sicología, Fisioterapia, Cultura Física y
Veterinaria, esta última con el primer alumno ciego total incorporado
a ella, tras hacerse técnico medio.