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En su maratónico esfuerzo para buscar apoyo a la nueva fórmula hacia
Iraq, el presidente George W. Bush confió a congresistas republicanos
el plan de enviar 20 mil soldados más al país árabe, informan hoy
medios noticiosos.
Según el diario The Washington Post, más de 30 senadores del
partido gubernamental fueron citados a la Casa Blanca por el
gobernante la víspera, 48 horas antes de hacer pública su estrategia.
El Presidente alegó que el plan tiene posibilidades de éxito,
debido al compromiso del primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, de
emplear sus fuerzas en la pacificación de Bagdad, precisaron fuentes
citadas por el Post.
La receta de Bush incluye que fuerzas conjuntas norteamericanas e
iraquíes enfrenten a los grupos armados, incluida la milicia que
dirige el clérigo chiíta Moqtada al-Sadr.
El senador republicano Lindsey Graham comentó al diario The New
York Times que el gobernante dijo estar consciente de que no sólo se
trata de enviar más uniformados a la nación ocupada.
"No es más que un pequeño componente. Es un cambio en la estrategia
económica, militar y política", señaló el legislador, al hacerse eco
de las palabras de Bush, quien presentará el plan mañana en la noche,
en un discurso a la nación.
La cita del mandatario con los senadores era de esperar, al ser
clave su respaldo luego de que el partido oficial perdiera ante los
demócratas la mayoría en ambas cámaras del Congreso, en las elecciones
del 7 de noviembre último.
Líderes de la organización opositora prometieron que desde ayer,
durante tres semanas, esa bancada realizará audiencias especiales para
analizar el preocupante curso de la guerra en Iraq, donde Estados
Unidos tiene desplegados más de 140 mil soldados.
En ese sentido, prevén celebrar unas 11 sesiones, en las cuales
evaluarán estrategias para intentar corregir el plan bélico
implementado por la administración republicana.
Varios comités del Senado y de la Cámara de Representantes citarán
a funcionarios ministeriales para testificar sobre la política trazada
por la Oficina Oval.
"Nosotros usaremos las audiencias para formular las preguntas
correctas, demandar soluciones reales y trabajar fuerte para acercar
el fin del conflicto, recalcó el líder de la mayoría en el Senado,
Harry Reid.
En una carta al mandatario, rubricada por Reid y la presidenta de
la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los congresistas
consideraron que un incremento de las fuerzas llevaría al ejército
norteamericano a un punto de ruptura sin ganancias estratégicas.
"Sumar más tropas sólo pondrá en peligro a más estadounidenses",
subrayaron.