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El canciller ecuatoriano, Francisco Carrión, presenta hoy una denuncia
ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por la fumigación con
glifosato que realiza Colombia en la cercanía de su frontera.
La queja de Ecuador se hará ante el Consejo Ejecutivo de la
organización regional y según el vicecanciller Diego Ribadeneira, se
informará sobre "los efectos nocivos del herbicida en las personas,
las plantaciones y en los animales".
Carrión instará a Bogotá a suspender las aspersiones aéreas y
aceptar la realización de estudios científicos prospectivos para
comprobar la nocividad del glifosato, resaltó ayer Ribadeneira.
Además de esta reclamación ante la OEA, el gobierno nacional
anunció otras acciones para forzar al vecino país a detener el riego
en una franja de 10 kilómetros de su frontera sur, reiniciado a
mediados de diciembre pasado.
Se prevé que Ecuador pida a la ONU el envío de relatores
especializados para que constaten in situ los efectos del glifosato y
solicite además un pronunciamiento sobre el tema a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.
El electo presidente Rafael Correa advirtió la víspera que su
gobierno adoptará otras medidas para que el vecino detenga la
aspersión con ese herbicida en la zona de limítrofe.
Aunque no precisó esas acciones, Correa anunció con anterioridad
que exigirá una indemnización a Colombia por los daños que ocasionan
el riego con glifosato en las poblaciones y cultivos lícitos
ecuatorianos.
Las autoridades nacionales sostienen que ese herbicida, el cual
utiliza Bogotá para acabar con cultivos de coca, ingresa a suelo de
Ecuador arrastrado por el aire y causa enfermedades a habitantes y
destruye también sembradíos de yuca, maíz y arroz.
Colombia aceptó suspender temporalmente las fumigaciones en
diciembre del 2005, pero un año después reanudó las operaciones, sin
cumplir con el compromiso de iniciar un estudio con la asistencia de
la ONU, para determinar la inocuidad del glifosato.
La denuncia ante la OEA se registra pocas horas después de que
campesinos ecuatorianos se quejaran por nuevas aspersiones en la parte
colombiana limítrofe con esta nación.