.— Panamá denunció hoy ante el
Consejo de Seguridad de ONU de que las mayores amenazas a la paz y la
seguridad internacionales provienen de la pobreza, el hambre, la
injusticia y la marginación.
Al iniciar labores como miembro alterno del Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas por dos años, el embajador Alberto Arias dijo que
las mayores amenazas a la paz y la seguridad internacionales "ya no
provienen de las guerras entre los Estados".
Hoy en día, aseveró, "las amenazas provienen principalmente de la
desestabilización causada por la pobreza, el hambre, la injustita y la
marginación.
"Provienen de la propagación de las enfermedades infecciosas, la
escasez y abuso de los recursos naturales, y de la devastación del
medio ambiente, de los conflictos étnicos, culturales o religiosos y
de las violaciones sistemáticas de los derechos humanos", indicó.
A juicio del diplomático panameño, también "del crimen trasnacional
organizado y del almacenamiento y proliferación de armas de
destrucción masiva.
En su primer discurso como miembro del Consejo de Seguridad, cargo
que Panamá ocupa por quinta ocasión, Arias se refirió a las
responsabilidades de ese y otros organismos de Naciones Unidas.
En el debate del tema Amenazas a la Paz y Seguridad
Internacionales, el embajador comentó que "no todos los posibles
riesgos a la paz y la seguridad pueden y deben examinarse
necesariamente y de inmediato en el Consejo de Seguridad".
La organización, dijo, cuenta con otros órganos principales y
subsidiarios tales como la Secretaría General, con su enorme capacidad
para la diplomacia preventiva, y la Asamblea General, con su
representación universal.
También se refirió a la capacidad para contribuir a muchos de esos
temas que tienen el Consejo Económico y Social y al Consejo de
Derechos Humanos.
Recordó que la Carta de la ONU no solo faculta a la Asamblea
General a discutir toda cuestión relativa al mantenimiento de la paz y
la seguridad internacionales.
En cierta medida, expresó, le impone la responsabilidad de llamar
la atención al Consejo de Seguridad hacia las situaciones susceptibles
de poner en peligro dicha paz y seguridad.
Por último, Arias dijo que la humanidad ha depositado sus
expectativas en las Naciones Unidas para tratar las amenazas a la paz
y la seguridad internacionales.
Para responder a esa confianza, Arias recomendó adoptar decisiones
"de conformidad con el más estricto apego al derecho internacional y a
la doctrina jurídica, Tratados y Convenciones que la propia ONU ha
desarrollado en más de 60 años".