El secretario general Ban Ki Moon
nombrará un diplomático estadounidense en el máximo cargo político de
la ONU, como parte del proceso de elección de su equipo de trabajo,
según se conoció hoy en esta sede mundial.
Hasta el momento, Ban ha incorporado a ese grupo para los próximos
cinco años al frente de la ONU a la funcionaria mexicana Alicia
Barcena Ibarra, la canciller de Tanzania, Asha-Rose Migiro, y al
experimentado diplomático británico Sir John Holmes.
Para esta semana se espera que nombre al actual embajador de
Estados Unidos en Indonesia, Lynn Pascoe, como subsecretario general
para Asuntos Políticos, un cargo que los británicos esperaban que
estuviera reservado para Holmes.
Funcionarios de Londres tuvieron a su cargo durante siete años la
conducción de los asuntos políticos de la ONU, hasta junio del 2005,
cuando el entonces secretario general Kofi Annan nombró al nigeriano
Ibrahim Gambari en sustitución de Sir Kieran Prendergast.
Con la elección del sudcoreano Ban al frente de Naciones Unidas,
los británicos esperaban recuperar el control de ese prominente cargo
para el cual habían propuesto a Holmes.
Pero el experimentado diplomático y estratega, quien ha trabajado
bajo las órdenes de los primeros ministros John Mayor y Tony Blair,
fue nombrado por Ban como subsecretario general para Asuntos
Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia.
Holmes sustituye al noruego Jan Egeland.
Según versiones que circulan en esta sede, el previsto nombramiento
del embajador Pascoe al frente de los Asuntos Políticos de la ONU
parece corresponder a las intenciones de Ban de mejorar las relaciones
entre Estados Unidos y este organismo.
La oposición de la ONU a la invasión de Iraq ordenada por
Washington en 2003 marcó el comienzo de una etapa de hostiles
presiones estadounidenses, que incluyeron acusaciones de corrupción y
hasta amenazas de suspender las contribuciones financieras.
Pero funcionarios diplomáticos han comentado en privado que el
nombramiento del embajador estadounidense en ese cargo también podría
contribuir a un alineamiento más estrecho de este magno organismo
mundial con Washington.
Como responsable de los Asuntos Políticos de la ONU, Pascoe tendría
a su cargo los esfuerzos de mediacion en temas neurálgicos como Iraq,
los territorios palestinos, Líbano y la crisis en la región sudanesa
de Darfur.
En su condición de principal contribuyente a los fondos financieros
de la ONU, Estados Unidos siempre reclamó que un funcionario suyo
tuviera a su cargo los asuntos administrativos de la organización para
estar directamente al tanto de los movimientos presupuestarios.
Christopher Burnham fue el último funcionario norteamericano en ese
cargo, hasta que el secretario general Ban lo sustituyó la semana
pasada por la mexicana Barcena Ibarra, quien tiene a su favor una
notable hoja de servicio.
De confirmarse su nombramiento esta semana como responsable de
Asuntos Políticos de la ONU, el embajador Pascoe también tendrá que
ver posiblemente con el Departamento de Desarme y la Comisión de
Consolidación de la Paz, creada el año pasado.