La familia de José Couso,
camarógrafo español asesinado por tropas de Estados Unidos en Bagdad
el 8 de abril de 2003 durante la invasión a Iraq, exigió hoy la
detención de los tres militares asesinos identificados.
Así lo expuso ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz,
el abogado de la acusación Leopoldo Torres, en nombre de la viuda y
los hijos de Couso, junto al cual murió también el reportero de la
agencia Reuters Taras Protsyuk.
La petición cobra fuerza reiterativa después que en diciembre
pasado el Tribunal Supremo de España anulase el archivo del caso, que
había sido decidido por un tribunal de la Audiencia Nacional.
La Audiencia había archivado el caso bajo el sospechoso argumento -
similar al de Washington- de "entender" que los disparos que mataron a
los reporteros no constituían delito de asesinato, sino un "acto de
guerra contra un enemigo aparente erróneamente identificado".
El abogado denuncia la reiterada y voluntaria falta de cooperación
de las autoridades estadounidenses en la investigación y les reclama
notifiquen a los tres imputados.
También insta al Ministerio de Justicia español que solicite al
fiscal general de Estados Unidos facilite la declaración de los tres
militares asesinos.
Torres considera que, dada la gravedad de los delitos que se les
imputan y de la pena que pudiera corresponderles, procede acordar la
prisión provisional incomunicada y sin fianza de éstos y su
extradición a España.
Por ello, reclama que se dicte orden de detención internacional
contra todos y además se solicite a Estados Unidos la extradición del
sargento Thomas Gibson, al capitán Philip Wolford y el teniente
coronel Philip de Camp.
La familia de Couso exige, además, que se imponga a los tres
militares una fianza de un millón 12 mil euros.
Como los imputados intervinieron en los hechos en su condición de
miembros del Ejército de Estados Unidos participante en la invasión de
Iraq, el abogado pide que se requiera idéntica fianza a la
Administración Federal de los Estados Unidos.
Hasta ahora el Departamento de Justicia estadounidense ha rechazado
ejecutar el auxilio judicial solicitado por España, al considerar que
el Comando Central de Estados Unidos ya investigó los hechos y
concluyó que fue una respuesta justificada.