El gobierno iraquí acelera hoy un
plan de seguridad que otorgará amplias facultades a las fuerzas
armadas para neutralizar el caos en esta capital.
El proyecto podría ajustarse en parte a objetivos que Estados
Unidos va a situarle a Iraq para tratar de lograr su estabilidad
política y económica, y cese la violencia.
La propuesta de las autoridades locales fue criticada por diversos
sectores de la sociedad iraquí y varios partidos acusan al gobierno de
quererlo aplicar mayormente contra las comunidades musulmanas sunitas.
Respecto a las medidas estadounidenses que deberán conocerse esta
semana, el diario The New York Times adelantó que se dirigirán al
gabinete de Nuri Al Maliki y de no cumplirse Bagdad podría ser
sancionada.
El rotativo, que cita a altos funcionarios de la administración
norteamericana, no abundó acerca de cuál sería el castigo en caso de
incumplimiento.
Estados Unidos ha sufrido tres mil 15 bajas mortales tras desatar
la guerra contra Iraq en el año 2003, según datos reconocidos por la
Secretaria de Defensa en Washington.
Los dos decesos más recientes ocurrieron en el curso de las últimas
24 horas, cuando un soldado no sobrevivió a las heridas recibidas en
un combate en la provincia de Salhaddin y otro pereció en un tiroteo
con la resistencia, también al norte de Bagdad.
En tanto, en los alrededores del aeropuerto internacional de Bagdad
15 trabajadores de esa terminal murieron y una cifra similar recibió
lesiones, al caer su vehículo en una emboscada.
Fuentes médicas del hospital Yarmouk precisaron que por lo menos 12
desconocidos atacaron con armas de fuego al transporte de los
empleados, quienes en su mayoría procedían del barrio de Ciudad Sadr.
En el ámbito judicial, luego de posponer por segunda ocasión los
ahorcamientos de dos ex altos cargos del gobierno de Saddam Hussein,
se reanudó este lunes el juicio contra otros seis funcionarios de esa
administración.
A los seis ex dirigente se les acusa de participar en un campaña
militar antikurda entre 1987 y 1988.
Este proceso, iniciado en agosto del pasado año, se reanuda a nueve
días de la muerte del ex presidente Saddam Hussein y a quien la misma
corte consideró el principal responsable en este caso.