Abogados de la defensa del residente británico Bisher al-Rawi
denunciaron hoy las afectaciones psíquicas causadas a su cliente por
las condiciones de encierro en la ilegal base estadounidense en la
bahía de Guantánamo, en el oriente cubano.
Las autoridades norteamericanas buscan que Al-Rawi, encerrado en la
improvisada cárcel desde hace cuatro años, quede completamente
desquiciado, declaró Brent Mickum, un abogado que forma parte del
equipo de defensa del detenido, refiere hoy un despacho de la agencia
Prensa Latina.
El británico de 35 años de origen iraquí, emigró cuando niño, junto
a su familia, a este país y en 2002 se encontraba en viaje de negocios
en Gambia, cuando fue arrestado por la Agencia Central de Inteligencia
(CIA).
Como otras 385 personas que aún permanecen cautivas en la prisión
de la referida instalación militar, a Al-Rawi no se le presentó
ninguna acusación específica y carece de la posibilidad de un proceso
judicial, indica el dominical The Observer.
El residente británico muestra claros síntomas de una enfermedad
psíquica relacionada con un síndrome de encierro, lo cual se observa
con frecuencia entre los condenados que esperan en el corredor de la
muerte, declaró el abogado Olive Stafford-Smith.
Las condiciones de los encarcelados en la citada prisión de la base
naval, cuando esta semana se cumple el quinto aniversario de la
llegada de los primeros detenidos, son peores que las del cualquier
corredor de la muerte que haya visto, agregó.
Varios comisarios de Derechos Humanos de la ONU denunciaron el
pasado año los abusos y las torturas, tanto físicas como psicológicas,
a que son sometidos los retenidos en la mencionada cárcel, la cual
albergó en su momento a unos 600 arrestados.
Precisamente, el próximo miércoles, pacifistas norteamericanos
demandarán el cierre del referido campo de concentración que mantiene
el gobierno de EE.UU. en su Base Naval de Guantánamo, ocupada
ilegalmente desde 1903 en contra de la voluntad de los cubanos.
Medea Benjamín, cofundadora de la agrupación Código Rosado: Mujeres
por la Paz, declaró que organizan una conferencia internacional para
denunciar los abusos y torturas en las cercanías de esa instalación
militar que debe ser clausurada por sus desmanes