Después de varias intervenciones, se propuso la preparación de
grandes movilizaciones sociales en defensa de la democracia, el
respeto a la dignidad de los pueblos y la defensa del proceso de
cambio histórico, dice el texto.
Luego de tres días de evaluación de las gestiones del Gobierno, el
Parlamento y la Constituyente, los sectores sociales y el ejecutivo,
identificaron las estrategias y prioridades para la gestión futura.
Asimismo, los movimientos populares criticaron la falta de
coordinación y atención oportuna a las demandas por parte de los
diferentes ministerios, viceministerios y otras dependencias
estatales.