QUITO,
7 de enero.— El presidente electo ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó
hoy que el 80 % de la población defiende la convocatoria a una
Asamblea Constituyente, con miras a impulsar reformas políticas
profundas.
"Ante este gran respaldo, no debemos temer que una mayoría
parlamentaria, denominada ‘aplanadora’, se oponga al deseo ciudadano
de avanzar hacia una Constituyente", resaltó Correa.
Según el despacho de PL, en entrevista realizada por el canal
ECUAVISA de la televisión nacional, el electo gobernante, quien
asumirá el poder dentro de ocho días, descartó que el Gobierno y el
pueblo se sometan a alguna dictadura, en alusión al Congreso.
"No nos vamos a someter a ninguna dictadura de ninguna especie",
enfatizó al invitar a los ecuatorianos a defender la democracia en las
calles si es necesario.
Correa desestimó los planes de los partidos Renovador Institucional
(Prian), Sociedad Patriótica (PSP), Social Cristiano y Demócratas
Cristianos (UDC) —la mayoría parlamentaria— de querer salirse con sus
caprichos en perjuicio de la población.
También admitió que la oposición en el nuevo Congreso nacional
quiere destituirlo, para inmovilizar la instalación de una Asamblea
Constituyente y puntualizó que "sacarlo del poder solo puede hacerse a
través de la Constitución, y si comete delitos de peculado, cohecho o
concusión".
No existe otra vía, enfatizó, al confirmar su decisión de convocar
el 15 de enero próximo, cuando asume la jefatura del Estado, a una
consulta popular para pedir una Asamblea Constituyente.