Perfección en la ejecución de cada frase congruente con el estilo
de los autores, y un sonido pulcro como el que se logra en los
cuartos de grabación fue la impronta del concierto ofrecido por la
Familia López-Gavilán Junco como regalo de bienvenida del año 2007.
Apenas sin espacio para los concurrentes a la Basílica Menor del
Convento de San Francisco de Asís, en el centro histórico de la
capital cubana, no pudo ser mejor el obsequio del director de
orquesta y compositor Guido López-Gavilán, la pianista y pedagoga
Teresita Junco, y de sus hijos Ilmar (violinista) y Aldo (pianista y
compositor).
Contribuyeron además a la magia del talento, la creatividad y la
maestría la Orquesta de Cámara "Música Eterna" y los invitados
especiales Daiana García Siverio (vocalista) y el griego Vaguelis
Stefanopoulos (guitarrista).
De amplio diapasón expresivo el programa incluyó obras de Astor
Piazzolla (Fuga y Misterio, en versión para cuerdas de José Bragato),
y a cargo de Guido, los arreglos para Orquesta de cuerdas de Chacona
en Re menor (Johann Sebastián Bach), Suite "Porgy and Bess" (George
Gershwin), Movimiento Perpetuo (Niccolò Paganini) y Aires Gitanos
(Pablo de Sarasate).
A través del contrapunteo melódico del violín y el piano en las
piezas de Guido "Un Recuerdo" y "En Mi menor, mi menor Conga",
interpretadas por Ilmar y Teresita, brotaron ritmos autóctonos que
levantó al público de sus asientos.
Las conocidas creaciones de Aldito, Paisaje con Luna y Maracuyá
también arrancaron fuertes aplausos al auditorio.
¡Qué maravillosa familia! Muchas ovaciones tributadas por la
magnífica lección de estos excelentes músicos, académicos, personas,
padres, hijos, cubanos. ¡Bendita sea la pericia de Guido y Teresita
con la cual se ha alimentado y forjado a cientos de jóvenes en el
sistema de Escuelas de Arte en la mayor de las Antillas y más allá
de sus fronteras!