LA HABANA.— Carlos Lage Dávila, secretario del Comité Ejecutivo del
Consejo de Ministros, inauguró ayer en esta capital la segunda fábrica
cubana de tuberías hidráulicas de alta densidad, Hidroplast.
El también vicepresidente cubano explicó que esa industria
contribuirá al programa de obras hidráulicas y de manera especial al
ahorro de agua.
La moderna planta se localiza en el poblado de Wajay, del municipio
de Boyeros; la primera inaugurada en el país funciona en Ciego de
Ávila, mientras que para el primer semestre del actual año se espera
concluir en Holguín una tercera, instalaciones que completarán las
capacidades de producción requeridas nacionalmente.
Ante trabajadores y constructores, Lage dijo que las tres
permitirán ahorrar un 30% del costo de importación de tuberías y
accesorios, y aunque coincidan en la elaboración de conductos de
polietileno de grandes diámetros (de hasta 1 000 milímetros), cada una
tendrá sus líneas específicas. Elogió que Hidroplast se inaugure con
dos líneas en explotación (las de acueducto) y pronto se sume la de
alcantarillado. Subrayó que esta fábrica va a asegurar parte de los
recursos que se necesitan para el rescate de la voluntad hidráulica.
Insistió que en el ahorro de agua deben concentrarse los principales
esfuerzos de la población y las entidades del Estado. Aunque el 2006
fue un año lluvioso —dijo— el país tiene que prepararse con vistas a
enfrentar posibles sequías intensas, como las del 2003 al 2005, que
afectaron fundamentalmente a las provincias orientales.
Lage entregó diplomas de reconocimiento a trabajadores destacados y
a las empresas constructoras Gerser Oeste, del Ministerio del
Interior, y de Recursos Hidráulicos Occidente, además de a la Unidad
Inversionista de la nueva industria capitalina.
Al acto asistieron Pedro Sáez, primer secretario del Partido en
Ciudad de La Habana; Jorge Luis Aspiolea, presidente del Instituto
Nacional de Recursos Hidráulicos; Juan Contino, presidente del
Gobierno en la provincia, y Argelio Quevedo, secretario general del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción.
Estos dirigentes recorrieron con Lage las instalaciones del centro,
cuyo director, Julio César Hernández, explicó que la fábrica tiene
tecnología de punta a nivel mundial, y una capacidad para procesar
anualmente 13 180 toneladas de polietileno de alta densidad, además de
que la inversión costó 10 millones y medio de pesos, incluidos 8,34
millones en divisas.
La obra comenzó a ejecutarse en octubre del 2005, y cuenta con un
laboratorio de control de calidad para analizar la materia prima y el
producto final, las tuberías destinadas al alcantarillado, al drenaje
pluvial, a conductoras y a redes de acueductos. (AIN)