Más de mil hectáreas de cultivos de
maíz, hortalizas y pastos han sido dañadas hasta hoy en la península
de Yucatán por una plaga de langostas que invade desde el lunes,
principalmente la capital estadual, Mérida.
Según medios locales, la preocupación entre los agricultores
aumentó en las últimas horas, debido a que especialistas de la zona
han pronosticado que la nube de insectos se esta extendiendo a varios
municipios rurales del estado de Yucatán.
La plaga, que pudiera afectar también territorios de Campeche,
Quintana Roo y Tabasco, es la más dañina que afecta a esa región del
suroeste mexicano.
En septiembre del pasado año, las langostas destruyeron 400
hectáreas de maíz y otros sembrados de consumo humano y para el
ganado.
El secretario de Desarrollo Rural y Pesca del estado de Yucatán,
Roger González, afirmó que hasta ahora los daños no han sido mayores
debido a que la plaga invadió en general en los últimos tres días a
zonas urbanas.
De acuerdo con reportes de una radio local, los campesinos serán
auxiliados con la entrega de semillas, así como otros insumos, para
que puedan realizar resiembras.
Un experto de la zona que esta dedicado a localizar un antídoto
natural contra la plaga, consideró muy temprana su llegada a Yucatán,
lo que representa un mal augurio para los cultivos.
Otros especialistas estiman que esas plagas sólo pueden ser
combatidas por medio de hongos, para lo cual se trabaja en el
desarrollo de especies idóneas.
Por su parte, expertos de la secretaria de Desarrollo Rural
explicaron que las plagas tienen un ciclo anual y cuando las lluvias
son intensas, el acrídido muere, en tanto las sequías favorecen la
reproducción de las langostas.
Investigadores de la Secretaria de Agricultura comentaron que la
gran reproducción de las langostas ocurre en los municipios sureños de
la península, fundamentalmente en sus montes inaccesibles, donde no se
combate la población de esos insectos.
Verificaciones in situ demuestran que los puntos de cultivos más
dañados hasta el momento en Yucatán son los municipios de Tizimin, en
la frontera con el estado de Quintana Roo, y el de Lázaro Cárdenas,
también en la zona oriental de la península.