El presidente George W. Bush piensa aplacar fuego con más fuego. La
Casa Blanca prepara hoy una nueva escalada en la guerra contra Iraq,
aunque el conteo de muertos estadounidenses sobrepasó tres millares,
precisa un reporte de Prensa Latina.
Luego de una reunión con su gabinete ministerial este miércoles, el
gobernante republicano anunció que buscaría un apoyo bipartidista en
el Congreso para apuntalar su flamante estrategia agresiva para la
nación del Oriente Medio.
W. Bush apeló a legisladores de ambas congregaciones políticas para
que hagan progresar una agenda que priorice el análisis de la
conflagración en el país árabe, ocupado por fuerzas armadas
principalmente norteamericanas desde marzo de 2003.
El mandatario exhortó a los demócratas a respaldar un incremento de
los efectivos interventores en el Estado del oeste-asiático, sin
considerar las incontables críticas populares en Estados Unidos debido
al desastroso costo de la operación bélica.
La primera sesión del 110 Congreso comenzó justamente esta semana
con los opositores a Bush al mando del timón parlamentario por vez
primera en una década, después que los republicanos fueron derrotados
en las urnas en noviembre anterior.
En su mensaje a los congresistas, el Ejecutivo reiteró su argumento
acerca de la importancia para Washington de la guerra global contra el
terrorismo, y la necesidad de mantener un óptimo nivel en los
parámetros de seguridad nacional.
Si nuestros planes fracasan y los extremistas prevalecen en Iraq,
los enemigos de Estados Unidos serán más fuertes, más letales, y ello
acercará nuestra derrota, arengó el Presidente, que concluirá su
mandato en enero de 2009.
Los líderes de ambos partidos deben comprender todo lo que hay en
juego -agregó Bush-, y tratar de construir un acuerdo general
bipartito para perfeccionar la estrategia camino a la victoria de las
tropas estadounidense.
Parece cierto que el jefe de Estado se inclina por no invertir sus
planes militares en Iraq, y mucho menos reducir la presencia castrense
en el país del Golfo Pérsico, a pesar de ser una sugerencia compartida
por varios comandantes en el teatro de operaciones.
Una notificación del Pentágono indicó que la Oficina Oval está
considerando incrementar el número de soldados en 20 mil, en lugar de
40 mil, como previamente había insinuado el gobierno estadounidense.
El presidente Bush planea certificar un aumento de las tropas
norteamericanas como parte de un nuevo programa para afianzar sobre
todo el control de Bagdad, reseñaron medios noticiosos.
Según fuentes cercanas a la Secretaría de Defensa, Washington
prepara el envío de unas cinco brigadas de combate (unidades
conformadas por tres mil 500 elementos, y mil de personal de apoyo),
que se sumarían a los 150 mil militares en Iraq.
En ese sentido, expertos financieros criticaron a la administración
de W. Bush por haber gastado una descomunal suma de capitales en sus
guerras del Oriente Medio y utilizar artificios fiscales para camuflar
el desembolso.
Gordon Adams, ex consejero de la Casa Blanca para asuntos
presupuestarios, asegura que el gobierno federal trata de disimular el
verdadero costo de las conflagraciones con artimañas similares a las
usadas en la colapsada empresa Enron.
Durante los últimos cinco años, la cruzada de la Oficina Oval
contra el terrorismo ha dilapidado del erario nacional enormes
importes monetarios, que representan unos mil 500 dólares por cada
ciudadano estadounidense, apuntó Adams.
El experto del Centro de Estudios Internacionales Woodrow Wilson
recordó que el mandatario republicano despidió en 2003 a su asistente
económico Larry Lindsay, quien predijo un expendio bélico de 100 mil
millones de dólares.
Sin embargo, destacó Adams, el precio de las campañas
norteamericanas en Iraq, Afganistán y otras regiones asciende
actualmente hasta alrededor de 437 mil millones de dólares.
Tal egreso sorprende a muchos analistas porque el Ejecutivo
estadounidense prometió ya hace tres años que las contiendas no
durarían demasiado, las tropas regresarían pronto, y la situación en
el Medio Oriente quedaría bien consolidada.