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El presidente egipcio, Hosni Mubarak, continúa hoy gestiones que
posibiliten la celebración de una cumbre tripartita con los líderes de
la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel.
Mubarak —recordó la agencia oficial MENA— sostuvo una reunión con
el jefe de la ANP, Mahmoud Abbas, hace apenas una semana, y este
jueves debía entrevistarse con el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
La presidencia aún considera que es prematuro establecer un
calendario para un encuentro al más alto nivel, pero no descartó que
ese se realice en el camino de pacificar la Franja de Gaza y extender
la tranquilidad a Cisjordania.
El vocero del mandatario, Suleimán Awad, situó a la cumbre
tripartita como un objetivo de los esfuerzos de su gobierno para
construir la calma en la región.
Awad consideró que un avance en la mediación egipcia generaría
posibilidades en otras facetas del proceso de paz, actualmente
estancado.
El funcionario afirmó que Egipto siempre ha tenido como objetivo
"el logro de la paz y el establecimiento de un Estado palestino
independiente que viva en paz junto con Israel".
No obstante, analistas opinan que se debe evitar mucho optimismo
respecto a la distensión, toda vez que el gobierno de Tel Aviv parece
desestimar el restablecimiento de un proceso negociador real con los
palestinos.
Medios de prensa árabes notificaron hoy ataques del ejército de
Israel a la ciudad cisjordana de Ramallah.
Según esas fuentes, desde un helicóptero los invasores dispararon
sus metralletas contra un edificio situado cerca de la céntrica Plaza
Manara.
Reportes televisados mostraron vehículos blindados israelíes y una
columna de humo en una de las calles de la villa.
En las primeras evaluaciones sobre el suceso, los medios se
refirieron a fuertes enfrentamientos, en los cuales por lo menos dos
palestinos sufrieron heridas.