"Cuando conocí la noticia me sentí muy feliz, aunque reconozco
que en Cuba hay muchos jóvenes deportistas con suficiente talento
que también pudieron obtener ese reconocimiento", manifestó desde
Aigle, Suiza, la ciclista Lisandra Guerra, elegida como mejor novata
de Cuba en el 2006.
La matancera, que cumplió 19 años de edad el 31 de octubre, envió
desde el Centro Mundial de Ciclismo de la UCI una felicitación a
todo el pueblo cubano por el nuevo año, "al que quiero desearle
muchas cosas buenas".
"Esa nominación es una forma de ver que no han sido en vano mis
esfuerzos y sacrificios al estar lejos de mi Patria, de mi familia,
de mi novio, de todo lo que más quiero, que está en Cuba", comentó
en agradecimiento a los que votaron por ella y a la afición por
apoyarla.
Lisandra, natural de Colón, conquistó bronce en los 500 metros
contrarreloj en el Mundial de Burdeos; oro en esa misma prueba y
plata en velocidad en la segunda fase de la Copa del Orbe de pista,
en Moscú; dos títulos y una plata en el Panamericano de Sao Paulo, y
oro y bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de
Colombia, todo esto matizado por un récord cubano en 500 (34.336 s)
y quedar a 10 centésimas de la marca mundial en 200 metros lanzados,
ambos en Moscú.
"El galardón es un compromiso mayor con mi pueblo, que ahora
espera más, aunque yo siempre doy lo mejor de mí, unas veces sale
bien, otras no, pero así es la competencia", dijo.
"Para el 2007 tengo muchos proyectos y ganas de triunfar y de
llegar, pienso que es lo más importante. Este año soy una Lisandra
diferente en el sentido competitivo, antes asumía la competencia
como un juego y, como casi siempre competía con mayores y yo era
pequeña, lo hacía sin presión, ahora, aunque no me siento
presionada, sí tengo más compromiso conmigo misma, me exijo más, me
dedico a observar, a aprender en cada paso que doy, cosas que antes
no hacía", expresó.
Ha aprendido y mejorado bastante técnica y tácticamente, "pero
todavía me queda muchísimo por aprender, observo a las contrarias y
aprendo de ellas y de mí, tengo ganas de triunfar y de llegar,
pienso que me llegó la hora de crecer, existen compromisos y metas
que me lo exigen".
Lisandra aseguró que a pesar de sus ambiciones deportivas "sigo
siendo una gente sencilla y grande de corazón, razones vitales por
las que he podido triunfar, agradecida siempre de mi pueblo y de
todos los que me siguen, por eso tengo muchas ganas de que en el
Mundial, en marzo próximo, pueda darles un gran alegrón". (AIN)