Se trata de la enésima competición de esta naturaleza organizada
por los medios especializados de un país empeñado en someter a sus
estrellas musicales al sistema de pesos y medidas.
En esta ocasión, el vencedor ha sido un grupo con suficiente
solvencia cultural, pero en otras ocasiones se beneficiaron bandas
con menor kilometraje las que se han impuesto a los indiscutibles
cabezas de cartel del pop británico. Si el OK Computer, de
Radiohead, fue capaz de imponerse hace unos años a las obras
maestras de los Beatles, hace muy pocas semanas fue One, de
U2, la elegida en otro sondeo masivo como la mejor de la historia y,
unos meses atrás, Lover Will Tear Us Apart, de Joy Division,
aclamada como la canción de amor preferida por el público.
Tras realizar una preselección entre los oyentes, la BBC ofreció
a su audiencia una lista corta de cinco bandas —Beatles, Rolling
Stones, Take That, Oasis y Queen— que hasta su cierre había sido
votada por unos 20 000 seguidores. Que perdiera Take That estaba
cantado, pero no que Queen se impusiera a unos Beatles cuya imagen
vuelve a rodar, a lo grande, por las calles de Londres, a propósito
de la banda sonora del espectáculo Love, del Circo del Sol,
que los ha puesto de nuevo a la orden del día. (SE)