Lejos de ahuyentar piratas, función para la cual fue concebida hace
más de 250 años, la única fortaleza colonial en el centro de Cuba
propicia hoy el acercamiento entre ciencia y comunidad.
El castillo de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, guardián de
la entrada de la bahía de Cienfuegos desde 1745, hospeda en uno de sus
salones un centro de información especializado en estudios ambientales
comunitarios.
Proteger los frágiles ecosistemas de las áreas costeras con la
participación de sus propios habitantes es un empeño internacional, al
cual se suma esta ciudad, 250 kilómetros al sudeste de La Habana, a
través del proyecto de manejo integrado de la bahía.
La rada en forma de bolsa, que ocupa un área de casi 90 kilómetros
cuadrados, es la tercera en Cuba por su extensión, en tanto el puerto
clasifica como el segundo por el trasiego de mercancías.
El centro informativo emplazado en el corazón del antiguo recinto
militar pretende que la gente de la costa conozca su entorno y
defienda sus tradiciones culturales sin agredir al medio ambiente.
La formación ambiental de los habitantes del pueblo de pescadores
que hace más de un siglo creció a las faldas del castillo abarca temas
como información meteorológica, temporadas de pesca y veda, vías para
el rescate del mangle y la extinción de algunas especies.