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El Estado boliviano recuperó, con apoyo del Ejército y Policía
Nacional, 120 mil hectáreas de tierras en el departamento de Pando
ocupadas ilegalmente por ciudadanos brasileños que explotaban maderas
preciosas, informó hoy una fuente oficial.
Este territorio rescatado será distribuido entre familias
campesinas pobres, en el inicio de un plan piloto de la llamada
"revolución agraria", que impulsa el Gobierno, declaró el viceministro
de Tierras Alejandro Almaraz al diario Opinión.
Durante una entrevista concedida al rotativo, Almaraz apuntó que la
recuperación de áreas en manos de terratenientes de forma ilegal no es
la fórmula que se prevé aplicar para contar con ese recurso y
distribuirlo entre quienes no lo poseen.
La principal vía la constituye el saneamiento, proceso mediante el
cual se identifican las tierras improductivas, y que resultó un
rotundo fracaso luego de emitida la anterior ley de reforma agraria
hace 10 años.
En el decenio de vigencia de esa ley se gastaron más de 60 millones
de dólares y sólo fue saneada menos del 15 por ciento de la superficie
sujeta a ese procedimiento, informó.
El gobierno proclamó hace un mes nuevas modificaciones a la ley
agraria, pese a la oposición de legisladores de Poder Democrático
Social (PODEMOS) y de sectores ganaderos y empresariales del oriente
del país.
De acuerdo con el funcionario, con las normas a disposición el
gobierno tiene previsto ejecutar de inmediato una serie de acciones
para avanzar en la ejecución de su programa denominado "revolución
agraria".
Agregó que las acciones a corto plazo prevén, también, ejecutar la
expropiación de tierras para favorecer a tres pueblos indígenas
asentados en el Chaco, territorio que comparten los departamentos de
Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz (en el sur).
En esos casos el Estado compensará económicamente a los
propietarios actuales, confirmó.
Almaraz denunció, no obstante, la existencia de grupos armados
irregulares que ya habrían actuado en años pasados y que estarían al
servicio de terratenientes.