.—
Integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y
familiares de detenidos mantienen hoy campamentos en las afueras de
varias cárceles para exigir la libertad de sus compañeros, ante el
incumplimiento de ese reclamo.
Cástulo López, de la comisión de prensa y propaganda de esa
organización, señaló que la Secretaría de Gobernación se comprometió a
liberar a todos los presos políticos y de conciencia antes de concluir
2006.
El acuerdo incluía reanudar el diálogo el próximo 8 de enero, para
negociar una salida política al conflicto que hace siete meses vive
ese estado del sureste mexicano, iniciado el 22 de mayo con protestas
de los maestros por mejores salarios.
Explicó que los plantones fueron un acuerdo de la plenaria del
consejo estatal de la APPO y del Comité de Familiares de Desparecidos,
Asesinados y Presos Políticos de Oaxaca, para presionar a las
autoridades y lograr la excarcelación de esas personas.
Insistió en que participar o simpatizar con un movimiento social no
significa ser delincuente y que quedó demostrado que los autores del
incendio de edificios, durante los enfrentamientos del pasado 25 de
noviembre, fueron grupos paramilitares al servicio del gobierno local.
Los familiares de los detenidos denunciaron que son víctimas de
presiones psicológicas para que levanten los campamentos y
responsabilizaron a las administraciones federales y del estado de
cualquier acción en su contra.
Asimismo, rechazaron cualquier intento de arreglo condicionado para
liberar a los detenidos, al tiempo que consideraron que aceptar una
propuesta de ese tipo es admitir que los presos son culpables, por lo
que exigieron soltarlos de inmediato.
El pasado domingo fueron puestos en liberad 11 personas de la
cárcel regional de Miahuatlán y siete del penal de Tlacolula, luego de
ser obligados a afirmar que los forzaron a promover actos violentos.
Entre tanto, la APPO creó el municipio libre y autónomo de San Juan
Copala, en el oriente del estado donde habita la etnia triqui, con una
dirección que deberá escuchar al pueblo, no ser corrupta y buscar la
paz para toda la nación.
La nueva forma de gobierno se declaró ajena a todo partido
político, al considerar que esas organizaciones no reconocen a los
pueblos indígenas, y ratificó su oposición al gobernador estatal,
Ulises Ruíz, a quien se le exige renunciar desde el pasado 14 de
junio.
En al menos 13 municipios de Oaxaca se reportaron conflictos
internos con la intención de elegir ayuntamientos autónomos similares,
dada las condiciones de ingobernabilidad que imperan en todo el estado