Desde
ayer, el nombre de Pablo Milanés está indisolublemente asociado a la
historia del Gran Teatro de La Habana, al recibir los atributos que
lo acreditan con el Premio Anual, correspondiente al 2006, de esa
emblemática institución de la cultura cubana.
La prima ballerina assoluta Alicia Alonso, presidenta del jurado
que concede el importante galardón, puso en manos del trovador el
Premio que honra a personalidades, colectivos o eventos que han
alcanzado una extraordinaria relevancia y que se hayan presentado en
los escenarios del GTH.
Al fundamentar la decisión del jurado, el poeta y etnólogo Miguel
Barnet, su secretario ejecutivo, destacó los méritos fundacionales
de Pablo como compositor e intérprete y su contribución a la
cancionística cubana e iberoamericana.
En el año que comienza, el trovador, que ostenta entre sus lauros
el Premio Nacional de Música 2005, emprenderá uno de sus más
anhelados proyectos: la grabación de un disco a dúo con Chucho
Valdés, consistente en diez textos suyos musicalizados por el gran
pianista de jazz.
La premiación antecedió a la función de gala del Ballet Nacional
de Cuba en saludo al Aniversario 48 del Triunfo de la Revolución.