Queridos compatriotas:
Reciban mis felicitaciones con motivo del 48 Aniversario del
Triunfo de la Revolución.
Hemos culminado un año de grandes esfuerzos y resultados
alentadores en la Batalla de Ideas, los programas de la Revolución
Energética y el desarrollo económico y social del país. Fuimos dignos
anfitriones de la Cumbre de los No Alineados y proseguimos nuestra
tenaz resistencia frente al bloqueo y las agresiones del imperio.
Nada ha podido detener el camino que hemos emprendido.
Deseo reconocer la serenidad y madurez con que ha actuado nuestro
pueblo, y el trabajo de nuestro glorioso Partido, del Gobierno
Revolucionario, de nuestras organizaciones de masas y juveniles, de
los abnegados combatientes de las FAR y el MININT, y de nuestra
Asamblea Nacional.
Les agradezco a ustedes su cariño y apoyo. Sobre mi recuperación
siempre advertí que sería un proceso prolongado, pero está lejos de
ser una batalla perdida. Colaboro como paciente disciplinado con el
consagrado equipo de nuestros médicos que me atiende.
No he dejado de estar al tanto de los principales acontecimientos e
informaciones. Intercambio con los compañeros más cercanos siempre que
ha sido necesaria una cooperación en temas de vital importancia.
La humanidad vive difíciles tiempos, con guerras y peligros que
surgen por doquier, y un desenfrenado proceso consumista, típico del
sistema imperialista globalizado, que agota importantes recursos
naturales y contamina el medio ambiente. Eso, por sí solo, justifica
nuestra heroica lucha.
Cada éxito que alcancemos requiere mayores esfuerzos para
mantenerlos y desarrollarlos. Hace falta la máxima cooperación y
disciplina social.
Es mi más ferviente deseo que el 2007 constituya una aurora de
esperanza para todo nuestro pueblo.
¡Viva el 48 Aniversario de la Revolución!