Si
de planes agropecuarios se trata, La Habana finaliza el 2006 con
cumplimientos en las producciones de viandas, hortalizas, huevos,
madera aserrada, miel de abejas, tabaco... ; pero ello no indica que
los rendimientos agrícolas, la cantidad de tierra en explotación, el
uso de los equipos... , ni mucho menos el acopio y la comercialización
de los alimentos y los precios de venta a la población anden bien. Así
lo evaluó el Comité Provincial del Partido en su más reciente Pleno.
El
sector agrícola habanero tiene a su cargo el abastecimiento a 20
Mercados Agropecuarios Estatales (MAE) dentro de su territorio y a 109
pertenecientes a la vecina capital. Hasta noviembre último, la entrega
a los primeros fue superior en 333 369 quintales en comparación con
similar lapso del año 2005, y en el caso de los segundos, el ascenso
superó los 586 800 quintales.
Sin embargo, la disminución de los precios en los MAE resultó
ínfima, apreció el Comité, cuya Comisión Agroalimentaria, si bien
tiene funcionamiento estable y cada vez más ligado al control en la
base, reconoció que deberá profundizar la calidad de sus estudios y el
asesoramiento a las comisiones conformadas con similares objetivos en
los Comités Municipales del Partido de la provincia.
También es menester exigirles más a los núcleos y a los militantes
del Partido en la rama agroalimentaria que discutan con rigor los
problemas de la producción y motiven a los demás trabajadores a
laborar con eficiencia.
En opinión de Iván Ordaz, primer secretario del Partido en La
Habana, la organización política no puede dejar de prestarles la
máxima atención a todos los asuntos relacionados con la alimentación
del pueblo, en un contexto donde se impone diferenciar claramente qué
depende de las posibilidades materiales y qué se hace mal por
descuidos, negligencias, falta de disciplina laboral y administrativa.
Durante los últimos dos años, ilustró, en la provincia han sido
invertidos 42 millones de pesos cubanos convertibles para estabilizar
y aumentar las áreas con sistemas de riego electrificado en la
actividad de cultivos varios; sin embargo, los resultados productivos
no están a la altura de esos gastos.
Por el contacto con los productores, agregó Ordaz, hemos comprobado
que en no pocos lugares la baja en los rendimientos está motivada,
entre otras causas, por el déficit y el deterioro de la maquinaria,
pero ese problema no puede tomarse como justificación para todo;
todavía en La Habana hay mucha tierra fértil con agua a su disposición
que sigue sin sembrarse, esa es una crítica constante del pueblo y la
Agricultura "tiene que ponerse las pilas".
El Partido, desde la base hasta el Buró Provincial, está obligado a
continuar exigiendo a las direcciones del sector agropecuario un mejor
proceso de contratación. Una gestión, insistió el Pleno, que no puede
hacerse desde el buró de una oficina, los responsables deben contactar
con cada productor, en el terreno. También es preciso eliminar las
dilaciones de las empresas a la hora de pagar a cooperativistas y
campesinos individuales.