MAGADISCIO, 29 de diciembre.— El Parlamento impuso la ley marcial en
Somalia para detener la ola de robos y desorden que provocó la
retirada de los milicianos de la Unión de las Cortes Islámicas (UCI),
refieren hoy medios en esta capital.
El primer ministro somalí, Ali Mohamed Gedi, apuntó que el retorno
del ejecutivo, hasta ahora asentado en la sureña ciudad de Baidoa, no
implica que la paz y la estabilidad estén cerca, "la anarquía y el
caos han sido las normas hasta ahora, necesitamos mano fuerte para
eliminarlos", añadió.
Gedi precisó que desde el derrocamiento de Mohamed Siad Barre, en
1991, Somalia no ha tenido un Gobierno efectivo, de ahí que de
inmediato la Asamblea Nacional decretó la ley marcial por tres meses.
La recuperación de la principal ciudad somalí culmina un proceso de
10 días de intensos combates entre efectivos gubernamentales y tropas
de Etiopía contra las Cortes Islámicas, las cuales, de acuerdo con
informaciones extraoficiales, perdieron unos 3 000 combatientes.
Los analistas aquí estiman que aún la situación no es de control
total para el ejecutivo reconocido internacionalmente, en tanto la UCI
se desplazó hacia el sureño puerto de Kismayu, en espera de mejores
momentos para retomar la beligerancia.