La
cinta Brokeback Mountain, del realizador chino Ang Lee, fue
la mejor película exhibida en Cuba durante el año 2006, según la
selección de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica.
El segundo lugar lo ocupó Una historia de violencia, del
multipremiado David Cronenberg, cinta que relata la historia de un
padre de familia, que en el pueblo donde reside mata a dos hombres
defendiéndose de una agresión.
Mientras Match Point, (EE.UU.- GB-Luxemburgo), el más
reciente filme de Woody Allen, alcanzó el tercer lugar, seguido de
Crash, una coproducción entre Alemania y Estados Unidos, de
Paul Haggis.
Paradise Now, del cineasta palestino Hany Abu-Assad, y El
custodio, del argentino Rodrigo Moreno, consiguieron el quinto y
sexto peldaños, respectivamente.
La lista la completan La Reina, del inglés Stephen Frears;
Volver, de Pedro Almodóvar, que pudo ser vista en la clausura
del 28 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano; El
jardinero fiel, coproducción germano-británica a cargo del
director brasileño Fernando Meirelles; y Memorias de una
geisha, del norteamericano Rob Marshall.
Una diversidad de estilos y poéticas reflejan los cinco mejores
documentales exhibidos en Cuba durante este periodo: La marcha
del emperador, filme francés del realizador Luc Jacquet; En
el hoyo, del mexicano Juan Carlos Rulfo; Monteros,
producción cubana del guatemalteco Alejandro Ramírez; Existen,
del cubano Esteban Insausti; y San Ernesto de La Higuera, de
los también cubanos Rafael Solís e Isabel Santos.
En un año de despegue para el cine cubano, La edad de la
peseta, de Pavel Giroud, fue el mejor largometraje y el mejor
documental Monteros. El mejor corto de ficción fue Gozar,
comer, partir, de Arturo Infante, y el mejor animado, Todo
por Carlitos, de Ernesto Piña Rodríguez.
En la selección, La edad de la peseta, de Pavel Giroud,
fue el mejor largometraje cubano de estreno.