La Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba (FACRC)
reiteró el apoyo incondicional, de sus más de 50 mil afiliados, a la
causa por la liberación de los cinco héroes cubanos presos
injustamente en cárceles de Estados Unidos.
En un encuentro con familiares de estos luchadores antiterroristas,
en la capital cubana, se dio a conocer una misiva de los chef y demás
profesionales de la cocina cubana dirigida a
Gerardo Hernández,
Ramón Labañino,
Fernando González,
Antonio Guerrero y
René González, a quienes califican de Héroes de la Humanidad.
"Ustedes no están solos, pues el mundo está con ustedes, y no
bastarán las páginas de la historia para encausar, culpar y juzgar al
gobierno fascista de George W. Bush, principal promotor del terrorismo
en el planeta y carente además de moral, ética, pruebas convincentes y
argumentos para condenarlos", dice la carta.
Tras ser entregada a las esposas y madres de
Los Cinco, junto con un ramo de flores, Eliseo Batista,
vicepresidente de la FACRC en Ciudad de La Habana, les aseguró que los
luchadores antierroristas volverán a degustar sus platos preferidos,
pues le han privado de esos y otros tantos derechos elementales.
Gilberto Smith Duquesne, presidente vitalicio de la Federación de
Asociaciones Culinarias de la República de Cuba, y Eddy Fernández, su
presidente actual, subrayaron que los afiliados de esta organización
social, en cualquier rincón del país y en el exterior, han hecho suya
la causa por el regreso a la Patria de esos combatientes.
Explicaron que ese sentir se palpa en hoteles, centros
gastronómicos, en eventos diversos y en cuantos espacios sea posible
exigir la verdadera justicia y que la verdad se abra paso.
En nombre de los familiares, Mirtha Rodríguez, madre de Antonio
Guerrero, agradeció el gesto de los culinarios de condenar el injusto
encierro de Los Cinco.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René fueron condenados a
severas y arbitrarias penas de cárcel por infiltrar a organizaciones
terroristas anticubanas asentadas en el Sur de la Florida, y se
encuentran encarcelados, desde hace ocho años, en prisiones de máxima
seguridad ubicadas en diversos Estados de la Unión