La inversión pública muestra signos
alentadores de repunte hoy en Bolivia, al punto de que fuentes
autorizadas consideran que antes del 31 de diciembre alcance el 96 por
ciento, unos 730,6 millones de dólares aproximadamente.
Esperábamos una inversión del 80 por ciento hasta fin de año, pero
ahora podemos decir que vamos a estar por encima del 95,9 por ciento,
aseguró en conferencia de prensa el ministro de Planificación del
Desarrollo, Hernando Larrazábal.
El funcionario indicó que la señal más alentadora proviene del dato
que hasta el 30 de noviembre este indicador alcanzó una ejecución de
588,9 millones de dólares, válido para un 77,3 por ciento.
Asimismo, explicó que la erogación de gastos en los últimos meses
responde al pago de compromisos asumidos con las empresas y entidades
ejecutoras de proyectos.
En el primer y segundo trimestres de 2006 los porcentajes de
ejecución de la inversión pública mostraron niveles bajos de 7,1 y
24,5 por cientos, respectivamente, mientras ya en el tercero -apuntó-
se advirtió un repunte de 51,8 puntos.
El ministro ratificó que en el marco del Plan Nacional de
Desarrollo la inversión pública el año 2007 recibirá un presupuesto de
aproximadamente ocho mil 806 millones de bolivianos (mil 104 millones
de dólares), 42,3 por ciento más que en 2006.
Agregó que dicho presupuesto será invertido y ejecutado por las
prefecturas y municipios del país.
Obviamente hay una curva de aprendizaje que esperamos demostrar en
el curso del próximo año, con niveles de ejecución más significativos,
señaló.
Este año ha sido muy alentador para Bolivia, a partir de la
nacionalización de los hidrocarburos, que representó ingresos
superiores a los mil 300 millones de dólares.
En política fiscal, las mayores ganancias por cambios impositivos
en el sector de hidrocarburos y la eficiencia en las recaudaciones
permitieron un beneficio (superávit fiscal) estimado del seis por
ciento del PIB al final de 2006.
Datos oficiales indican también que las exportaciones se duplicaron
en 2006, el Banco Central posee reservas de tres mil millones de
dólares y la inversión extranjera, negativa durante años, ascendió a
170 millones de dólares.
Además, el gobierno pronostica un crecimiento de 4,5 por ciento del
Producto Interno Bruto.