Uno de los hombres más buscado del
mundo, el líder supremo de los Talibán, Mullah Mohammad Omar, prometió
hoy expulsar a las tropas lideradas por Estados Unidos y la OTAN
ocupantes del territorio de Afganistán.
En un mensaje, difundido por la agencia de noticias Afghan Press
Islamic (API), con sede en Paquistán, Omar instó a sus combatientes a
"sacrificarse" para sacar a las fuerzas extranjeras de Afganistán.
El jefe político y espiritual del Talibán, por cuya captura
Washington ofrece 10 millones de dólares, hizo el comunicado en
ocasión de la festividad musulmana de Eid-al-Adha (sacrificio), que se
celebra el sábado.
Omar sentenció que "estoy convencido de que el enemigo huirá
degradado y humillado (...) los afganos siempre han expulsado a sus
enemigos por la fuerza y ninguna fuerza agresiva o enemiga ha dejado
Afganistán por su propia voluntad".
"Debemos atacar sólo a nuestros enemigos, poniendo gran atención al
elegir nuestros objetivos. Tenemos que establecer relaciones amistosas
y sinceras con el pueblo musulmán", puntualizó.
Omar también calificó de trampa el plan para celebrar consejos
tribales o "jirgas", en ambos lados de la frontera afgano-paquistaní
en un intento de encontrar la forma de acabar con la violencia.
"Ahora las fuerzas agresoras en nuestro país quieren enredar a
nuestra valiente nación y tribus en su malvada trampa con las jirgas".
Y agregó "pero estoy seguro de que ningún musulmán participará en
algo creado por los agresores y sus marionetas", según la API.
En este contexto, los políticos de ambos países islámicos (Paquistán
y Afganistán) comunicaron en días recientes que no habrá paz a menos
que miembros del movimiento talibán sean incluidos en las
conversaciones.
Más de cuatro mil personas, entre civiles, rebeldes y militares
afganos y extranjeros, murieron este año, el más sangriento desde que
las fuerzas lideradas por Estados Unidos invadieron la nación
centroasiática en octubre del 2001.