La compañía Danza Contemporánea de Cuba, desarrollará su primera
temporada del año 2007, con el estreno de cuatro obras mundiales,
nacidas de coreógrafos nacionales.
El 12 de enero comenzarán las funciones, que estarán dedicadas a
la bailarina y coreógrafa Lorna Burdsall, quien fue directora de esa
compañía en 1964 y 1965, además de fundadora de la compañía y
formadora de varias generaciones de bailarines.
Uno y La separación, dan titulo a las coreografías de George
Céspedes, incluidas también en la cartelera de los día 13 y 14,
junto a K2OS, de Osnel Delgado Wambrug.
Otro de los atractivos de la presentación será la reposición de
Carmen, pieza de Kenneth Kvamström, con música del compositor ruso
Rodion Schedrin sobre la música original de la Opera homónima de
George Bizet.
En el segundo ciclo, del 19 al 21 del propio mes, bailarán El
Dorado, de Cathy Marston y a Cara o Cruz, de Jorge Abril Santander,
ambas en condición de reposición.
El estreno mundial de La Lluvia cae por el viento, de Julio César
Iglesias, matizará esas representaciones, las cuales marcarán el
inicio del 2007 para la prestigiosa agrupación danzaría.
Dirigida por Miguel Iglesias, Danza Contemporánea de Cuba ha
realizado más 200 estrenos, y mantiene en su repertorio activo unas
60 obras, como resultado de un arduo trabajo a partir de la continua
búsqueda de un lenguaje universal.
Un estilo peculiar, de amplias posibilidades expresivas, armoniza
la integración del teatro moderno y el lenguaje danzario
contemporáneo con los ancestros culturales afro hispánicos, y
fusiona modos y formas de hacer.
La fecha fundacional de esa compañía es el 25 de septiembre de
1959, cuando el maestro Ramiro Guerra, desde el recién creado
Departamento de Danza Moderna del Teatro Nacional de Cuba, lanza una
convocatoria a bailarines para formar una compañía y a ella se
presentaron Lorna Burdsall, Santiago Alfonso, Arnaldo Patterson y
Eduardo Rivero.
Cinco meses más tarde, el 19 de febrero de 1960 en la Sala
Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, en la entonces Plaza
Cívica, ocurre la primera función.
El 24 de junio de 1960 se estrenó Suite Yoruba, de Ramiro Guerra,
con música de Amadeo Roldán y diseño de vestuario de Andrés García,
inspirado en la obra de Landaluce.
Desde ese entonces Irma Obermayer, Mulata de Rumbo, Eduardo
Rivero, El mulato, Santiago Alfonso, El negro curro, y Arnaldo
Patterson, como uno de los caleseros, comienzan a dar luz a la
escena cubana con un ascenso en espiral.