La revolución cubana, próxima a
cumplir 48 años, cambió la historia latinoamericana y a escasas millas
de Estados Unidos, demostró que es posible construir una sociedad sin
explotación, destacó hoy la revista Punto Final.
En un editorial titulado "Cuba: La revolución goza de buena salud",
la publicación subraya que esa sociedad garantiza "amplias
posibilidades de desarrollo para el ser humano y de tranquilidad y
armonía para su pueblo".
Tras señalar que la revolución ha sido plenamente exitosa, Punto
Final destaca que "en casi medio siglo ha consolidado un Estado y una
sociedad socialistas" y sobrevivido a numerosas medidas agresivas de
Estados Unidos.
Sabotajes, atentados terroristas, bandas contrarrevolucionarias,
ataques organizados desde Miami, una invasión por Playa
Girón y un bloqueo económico que dura más de 40 años, han sido sus
expresiones más relevantes, puntualiza.
Opina que los logros de Cuba serían mayores sin el bloqueo, que "ha
merecido abrumador rechazo de la Asamblea General de Naciones Unidas
durante muchos años, sin que Estados Unidos acate esas resoluciones".
Al recordar que "el socialismo cubano tiene una profunda raíz
nacional y martiana", Punto Final resalta que Cuba "ha practicado
desde su origen la solidaridad internacional con movimientos
revolucionarios y países del Tercer Mundo".
Al reseñar las grandes medidas de la revolución, apunta que éstas
"han rendido frutos espectaculares", venciendo obstáculos "que habrían
derribado a cualquier gobierno que no estuviera tan arraigado en el
pueblo".
Venciendo todas las dificultades, sin embargo, la economía cubana
viene repuntando en los últimos años, señala. En 2006 el crecimiento
del PIB alcanzó al 12,5 por ciento.
Una de las características de la revolución cubana -agrega la
publicación- ha sido su inspiración humanista. Eso explica la amplitud
y el debate que han acompañado su marcha. Y también su ejemplar
solidaridad hacia los pueblos del Tercer Mundo.
Subraya que el ejemplo cubano se extendió por el continente: "Sus
ecos resuenan multiplicados en países como Venezuela y Bolivia, que
asumen su ejemplo".
Punto Final recuerda que este aniversario llega cuando la salud del
presidente Fidel Castro está afectada, pero afirma que "su lenta
recuperación, después de una delicada operación, no ha significado
inquietud social ni menos pugnas internas, como esperaba Estados
Unidos".
La conducción, mientras dura su ausencia, ha sido asumida por Raúl
Castro y la dirección del Partido Comunista de Cuba.
Fidel es insustituible, ha dicho Raúl, a menos que lo sea por el
propio partido y el pueblo, que en estas décadas ha dado ejemplos de
responsabilidad, abnegación y disciplina, concluye la revista.