El ministro de Transporte de Cuba, Jorge Luis Sierra, anunció hoy
una millonaria inversión en el sector, y recabó mayor exigencia y
control para revertir serios problemas en el traslado de carga y
personas en 2007, destaca un reporte de Prensa Latina.
A una exhortación del primer vicepresidente cubano, Raúl Castro,
Sierra expuso ante el pleno del Parlamento los elementos objetivos y
subjetivos que, a su juicio, inciden en el descontento popular y
gubernamental en relación con el transporte.
Raúl Castro, en su condición de diputado a la Asamblea Nacional del
Poder Popular, cuyo octavo período ordinario de sesiones tiene lugar
aquí, afirmó que junto a la vivienda y la alimentación, el transporte
es uno de los temas que más afectan a la ciudadanía.
Sierra señaló como prioridades inmediatas la reorganización de la
actividad con el fortalecimiento del papel rector de su Ministerio
para crear condiciones que permitan más eficiencia en el proceso
inversionista, más disciplina y mayor ahorro de portadores
energéticos.
Para 2007, adelantó, se comenzarán a ver mejoras graduales en ese
rubro, con la adquisición de 200 ómnibus articulados de fabricación
china, 50 de la marca Mercedes Benz comprados de segunda mano, y otros
344 para el transporte escolar.
Como soluciones, en la zona rural de montaña se gestiona comprar
camiones con doble propósito, es decir, para carga de mercancías y
transporte de personas, mientras en los ferrocarriles se deberá
ordenar su recuperación.
Más de 150 millones de dólares se destinarán a la recuperación de
equipos tractivos como locomotoras, buena parte de los cuales se
compró en China, y más de 80 millones de dólares se emplearán en la
reparación de vías férreas en 2007 y 2008.
Se deberá priorizar la reparación de más de 300 puentes necesitados
de arreglos, añadió Sierra, al estimar en más de mil millones de
dólares los fondos necesarios para mejorar la infraestructura vial,
ferroviaria y puentes.
Igualmente, se proseguirá con la instalación de sistema GPS
(Sistema Global de Posicionamiento) a vehículos de carga, decisión que
se aplicó ya a 935 con un notable ahorro de combustible entre el 20 y
el 30 por ciento en apenas cinco meses.
Varios cientos de millones de dólares se destinarán a comprar
parque vehicular en China, recalcó Sierra, al señalar que hay muchos
equipos insuficientes que deberán ser sustituidos e irregularidades
con el personal y la infraestructura.
Hemos estado a punto de que colapsara todo el transporte como
consecuencia de todos estos años de deterioro. Eso lleva muchos
recursos, tiempo, infraestructura correspondiente, y disciplina
rigurosa que es indispensable, puntualizó Raúl Castro.
Sierra recordó que en el transporte interprovincial se elevaron los
precios este año, pero eso apenas cubre el 80 por ciento del costo,
pues el restante 20 por ciento lo subsidia el Estado.
Indicó que la política a seguir no es incrementar las 190 rutas ya
existentes, sino aumentar el número de viajes, pero descartó bajar los
precios de los boletos, pues éste no ha regulado la demanda, aún
cuando son altos para ciertos sectores de la población.
El ministro mencionó como problemas generados por factores humanos
la deficiencia en la organización de la dirección del sector, el
inadecuado sistema de aseguramiento técnico para el mantenimiento de
vehículos, el deterioro del parque y la falta de piezas de repuesto.
También incluyó la indisciplina de trabajadores y de funcionarios
incompetentes que no se corrige con firmeza, el robo de recaudación
del pasaje en los buses urbanos por parte de los conductores, y cobro
fuera de parada de pasajes interprovinciales y venta ilícita de estos.
La alta fluctuación laboral, sobre todo en la capital, propicia que
se dejen de realizar 110 viajes diarios por falta de choferes, quienes
—dijo el ministro— cometen indisciplinas porque hay una mala atención
de sus problemas por parte de la administración.
Por otro lado, hay una descapitalización de los ómnibus, deterioro
de la infraestructura en los talleres, escaso aseguramiento financiero
para atender los costos de reposición y mantenimiento, y la
incapacidad para organizarlo y planificarlo adecuadamente, dijo
Sierra.