A los 70 años se puede ser maestra de niños

Texto y foto: Pastor Batista Valdés

LAS TUNAS.— Para verla, no se te ocurra ir a su casa. Mejor ve a la escuela Mártires del 28 de diciembre, donde imparte pedagogía, o averigua en qué sede universitaria está como alumna¼

A sus 70 años, María Elena sigue ayudando a la formación de los nuevos maestros.

Pensé que mi amigo bromeaba o se refería a otra María Elena. Con 70 años de edad, la que yo buscaba debía llevar largo tiempo acogida a retiro, entregada a las facilidades que abre el Estado para las personas de la llamada "tercera edad".

Pero el error —lo admito— fue mío. María Elena Díaz Suárez estaba sentada en un butacón hogareño. Rodeada de profesores jóvenes, explicaba, atendía, escuchaba, respondía e intercambiaba acerca de diversos temas docentes, a la luz de las exigencias y transformaciones que hoy signan a la educación en Cuba.

Minutos después, me contaría:

"En verdad me jubilé en 1996, con 60 años de edad y cinco por encima de lo establecido para las mujeres. Pero en el 2000, por necesidades del país, Fidel nos hizo un llamado a los docentes retirados. De inmediato respondí presente. Yo era entonces la representante provincial de los jubilados de mi sector, me mantenía activa en la asociación de pedagogos y en la comisión de educación de la asamblea provincial del Poder Popular¼

¿Se desvinculó de la pedagogía?

"Nunca lo he estado. Ahora, por ejemplo, he vuelto a ser maestra, asesoro y ayudo a la dirección de esta escuela donde trabajé desde la década del sesenta; contribuyo a la formación de jóvenes maestros¼ "

—También sigue superándose¼

Hago una maestría en Ciencias de la Educación. Posiblemente sea la alumna de más edad en mi sede universitaria, pero me va muy bien. Ya terminé el primer año. Sé que es un reto grande, pero creo que cometería un pecado si me quedo con los brazos cruzados.

—La salud no es problema¼

"Tengo los achaques propios de mi edad; lo que sucede es que no le hago mucho caso a eso. Lo importante es que estoy caminando y no me voy a parar."

—¿Siente nostalgia por el aula?

"En mi caso, sí. Tal vez sea la nostalgia de pensar que me van quedando menos años, no para vivir, sino para seguir siendo útil en la tarea de educar y formar a las nuevas generaciones. Quizás sea también la nostalgia de pensar que todavía nos falta mucho por hacer en el país. Y sin duda, siento la nostalgia de no haber dado un poco más de mí en el primer oficio que ejercí, cuando era muy joven, para curar el cuerpo (la enfermería) y en la profesión que ejerceré mientras viva, para curar el alma: la educación.

"Si yo volviese a nacer, puedo afirmarte desde ahora que volvería a ser maestra."

 

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