La Agencia Central de Inteligencia
(CIA) se asoció hoy al discurso alarmista del presidente George W.
Bush, y advirtió que una derrota estadounidense en Iraq beneficiaría
al terrorismo internacional.
Un simulacro estratégico patrocinado por la CIA reveló las
supuestas consecuencias de un fracaso de Washington en la nación del
Medio Oriente, donde han muerto casi tres mil militares
norteamericanos en tres años y medio.
El ejercicio se realizó esta semana en una localidad de Virginia,
con la participación de 75 analistas de la agencia y docenas de
expertos de la Unidad de Contraterrorismo del departamento, precisó el
diario The Washington Times.
Según las conclusiones de la CIA, si Estados Unidos pierde la
batalla frente a la insurgencia iraquí, la red al Qaeda extenderá sus
frentes de sabotajes y escogerá nuevos blancos para sus ataques.
El vocero de la institución federal Mark Mansfield adelantó que el
reporte final de su oficina será presentado en breve a la comunidad
política nacional y al presidente W. Bush.
Mansfield comentó que aunque la simulación no aporta una prueba
definitiva, se trata de un ensayo que sugiere como el desenvolvimiento
de la guerra influye en el movimiento del terrorismo global.
En opinión del órgano de inteligencia, la capitulación de Estados
Unidos en Iraq tendrá ramificaciones militares de largo alcance.
El ex director de la CIA, Robert Gates, fue oficializado el lunes
pasado como nuevo Secretario de Defensa, en sustitución de Donald
Rumsfeld, quien dejó el cargo en medio de un bombardeo de críticas.
Bush admitió en sus últimos discursos que la guerra que mantiene
Washington contra Iraq no está progresando como planificó el Ejecutivo
estadounidense, y urge introducir un nuevo enfoque estratégico.
El Senado aprobó por mayoría el nombramiento de Gates como
secretario de Defensa, en una sesión en que demócratas y republicanos
sugirieron mejorar las políticas estadounidenses en el Medio Oriente.
La sustitución de Rumsfeld sobrevino un día después que los
electores dieron a los demócratas la mayoría en el Congreso a tenor de
las votaciones legislativas parciales del pasado 7 de noviembre.
El ex director de la CIA, de 63 años, subrayó ante un panel
parlamentario que Estados Unidos no está ganando la guerra y advirtió
que podría haber una conflagración regional en el Oriente Medio si no
se estabiliza la situación en el área.