El genoma humano se diferencia en
un seis por ciento del de los chimpancés, y no en un 1,5 por ciento
como se pensaba, afirmaron científicos estadounidenses en una
investigación publicada hoy.
La evolución favoreció al hombre con genes diferentes que
desarrollaron nuevas funciones, inexistentes en los chimpancés,
sostiene el estudio, dirigido por el genetista Matthew Hahn, de la
Universidad de Indiana, Estados Unidos.
Ahora, los nuevos resultados sostienen que los genomas de ambas
especies son básicamente iguales, pero se diferencia en cuándo y dónde
se activan y desactivan algunos de esos genes.
Los investigadores consideraron la propiedad de los genes para
replicarse en un número determinado, también diferente en cada
especie, pues estas copias adicionales -sugirieron- encontraron nuevas
funciones para los originales como permitir el habla.
El grupo liderado por Hahn estudió las modificaciones en el número
de las familias de genes en humanos, chimpancés, ratones, ratas y
perros, y localizó 110 mil genes que pertenecen a nueve mil 990
familias distintas de genes similares.
Las diferencias de cantidades de estos grupos genéticos difieren en
más de cinco mil casos, explicaron los especialistas en el trabajo
publicado en la revista PLOS ONE.
Esos cambios, agregaron, han sido frecuentes en la evolución
histórica de los mamíferos.
Revelaron, además, que el hombre posee 15 miembros de la familia de
los genes cerebrales relacionados con el autismo, mientras el
chimpancé solo tiene seis.
Estimaron además que los humanos han adquirido 689 nuevos genes
replicados y han perdido 86 desde que se separaron, hace seis millones
de años, del antecesor común con el chimpancé.
Pero, durante ese recorrido, en estos últimos se eliminaron 729
copias genéticas que los hombres todavía conservan.
Cada una de esas dos especies tienen 22 mil genes, y los
científicos identificaron mil 418 replicas genéticas que uno posee y
el otro no.