La cuarta jornada de negociaciones
sobre el tema nuclear en la península coreana transcurrió hoy en una
serie de encuentros bilaterales, sin que se vislumbre aún la
posibilidad de algún acuerdo.
Las conversaciones a seis bandas, con la participación de Estados
Unidos, China, Japón, Rusia, Corea del Sur y Corea Democrática, se van
a extender a mañana y a lo mejor hasta el fin de semana.
El jefe de la delegación norteamericana, Christopher Hill, ha
estado dando señales optimistas a los reporteros, al tiempo que se
asombra de que el vicecanciller norcoreano, Kim Kye-gwan, esté
"obsesionado" con el tema de las sanciones financieras.
Funcionarios de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y
del Departamento del Tesoro de EE.UU. sostuvieron dos encuentros
infructuosos en Beijing el martes y el miércoles en una negociación
paralela a las discusiones nucleares.
Las discusiones, que estaban muy avanzadas el año pasado, se
interrumpieron el 11 de noviembre de 2005 por la protesta de Pyongyang
sobre las medidas punitivas de Washington contra las cuentas de la
RPDC en el Banco Delta de Macao.
Esto provocó una interrupción de 13 meses, a pesar de que al final
de la cuarta ronda, en septiembre de 2005, se había llegado a
suscribir una declaración conjunta para solucionar el diferendo.
El único entendimiento entre norteamericanos y norcoreanos reunidos
en la capital china fue la posibilidad de continuar las negociaciones
sobre el tema financiero en Nueva York el próximo mes.
Según el subsecretario asistente del Tesoro, Daniel Glaser, los
encuentros con O Kwang Chol, presidente del Banco de Comercio Exterior
de la RPDC, fueron prácticos y útiles.
Hill y Kim volvieron a encontrarse esta mañana en lo que fue la
tercera reunión en privado entre los dos jefes negociadores, pero sin
que se diera un parte oficial.
No obstante, una fuente surcoreana dijo a la agencia Yonhap que el
encuentro de este jueves se centró en la ayuda económica que Estados
Unidos estaría dispuesto a ofrecer a la RPDC si renuncia a su actual
programa nuclear.
El funcionario, que no fue identificado, dijo que Hill se
comprometió a dar garantías por escrito sobre la seguridad del norte
de la península, si Pyongyang congela su reactor nuclear de cinco
megavatios, del cual se puede extraer plutonio.
Sin embargo, el secretario de Estado adjunto reconoció que el
vicecanciller norcoreano vino a Beijing a negociar con ideas muy
decididas respecto a las sanciones financieras.
En realidad, la RPDC no ha dejado de repetir este planteamiento
desde el año pasado e incluso al llegar el sábado a la capital china,
Kim Kye-gwan reiteró que las negociaciones no avanzarán mientras esas
medidas punitivas no se levanten.
Fuentes de la reunión indican que los delegados podrían hacer un
alto en los próximos días, con motivo de las fiestas de fin de año,
para volverse a encontrar de enero.