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— El presidente boliviano, Evo Morales, manifestó hoy que en pocos
meses, tras la nacionalización de los hidrocarburos, su gobierno ha
logrado sacar al país de la mendicidad.
Si seguimos a este paso, mejorando los cobros por regalías e
industrializando al país, en unos años Bolivia dejará de ser una
nación subdesarrollada, afirmó Morales en el acto por el aniversario
70 de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
La actividad se realizó en esta ciudad bajo una pertinaz llovizna
de la cual se congratuló el mandatario, ya que —según dijo—
significaba la bendición de San Pedro a la nacionalización de los
hidrocarburos.
Estamos acá para hacer un homenaje a los 70 años de la empresa y
para decirles a nuestros antepasados que pelearon en la guerra del
Chaco, a nuestros indígenas y a todos los sectores sociales del país
que sus luchas no han sido en vano, aseveró.
Morales, flanqueado por su ministro de Hidrocarburos, Carlos
Villegas, y el presidente de YPFB, Juan Carlos Ortiz, aseguró que los
recursos naturales bolivianos no serían nunca más regalados.
La afirmación recibió la cerrada ovación del auditorio asistente a
la conmemoración (más de un centenar entre empleado e invitados), que
fue transmitida en vivo por el canal 7 (estatal) de la televisión
boliviana.
El mandatario recordó que la nacionalización, promulgada el 1 de
mayo pasado, fue el resultado del trabajo conjunto del pueblo, el
gobierno y las Fuerzas Armadas.
Indicó que la conciencia de la gente fue, en primer lugar, lo que
ayudó en la recuperación del petróleo y el gas, y que esa misma fuerza
hará avanzar al gobierno en el rescate de otros recursos.
En tono reflexivo, el mandatario sostuvo que las riquezas mineras y
de otra índole serán la base para resolver los problemas sociales y
económicos del país.
Hace dos años atrás el estado boliviano recibía del petróleo no más
de 220 millones de dólares por período, mientras que luego de la
nacionalización el país ingresó más de mil 300 millones de dólares,
argumentó.
Asimismo se refirió al resultado favorable de las negociaciones con
Argentina para concertar el precio del gas que este país adquiere, y
manifestó su deseo de que lo mismo se pueda lograr con la brasileña
PETROBRAS.
Esperamos que haya mejor comprensión en el gobierno de Brasil en
este asunto, refirió, al tiempo de manifestar que si se mejora el
precio del carburante que compra el país amazónico aumentarían en unos
300 millones de dólares los ingresos a su nación.
El mandatario también hizo un llamado a sus vecinos a no
menospreciar al país, al cual definió como pequeño pero con mucha
voluntad y autoridad para defender sus intereses.
Dijo haber aprendido mucho de los indígenas en este aspecto, y que
cuenta con esa fuerza y con los demás sectores del país para continuar
consolidando el proceso de nacionalización de los hidrocarburos.
No quiero leales a Evo sino hombres y mujeres leales al pueblo
boliviano, manifestó el mandatario, al tiempo de ser aplaudido
vehementemente.
Luego proclamó: "nos amenazan (los sectores de derecha, así como
dirigentes cívicos y departamentales) porque estamos afectando ciertos
intereses de ciertas familias, pero aquí no vamos atrabajar por
familias, sino por los humildes de la nación".
El cambio en el país ya esta en marcha y nada lo podrá detener,
aseveró Morales.