WASHINGTON, 20 de diciembre.— El presidente estadounidense, George
W. Bush, admitió que sus fuerzas armadas no están ganando la guerra en
Iraq, realidad que pretende variar con el envío de más tropas, destaca
hoy el diario The Washington Post, citado por PL.
Bush, quien hasta hace muy poco aseguraba que triunfaba en el país
árabe y se negaba a nuevos despliegues de uniformados, en sus
declaraciones al Post dijo "me inclino a creer que sí necesitamos
aumentar nuestras tropas, el Ejército, los Marines".
Bush admitió que la guerra de Iraq exigirá "víctimas adicionales"
el año que viene y traerá consigo decisiones difíciles.
No obstante, dijo creer que van a ganar, aunque no haya éxitos con
la rapidez que él desea, informó AFP.
El mandatario precisó que abordó el asunto con el estrenado
secretario de Defensa Robert Gates, quien llegó este miércoles a
Bagdad para analizar la estrategia a seguir en el país ocupado.
Se calcula en 1 200 millones de dólares el costo de cada 10 000
soldados adicionales, y se estima que para su reclutamiento y
formación se tardaría más de un año.
La Administración de Bush bosqueja un pedido extra de 100 000
millones de dólares para los despliegues en Iraq y Afganistán,
adicionales a los 70 000 millones ya aprobados para el año fiscal
2007.
Entre tanto, el gobierno iraquí asumió hoy de Estados Unidos la
responsabilidad de la seguridad en la provincia de Nayaf, informó la
televisión en Bagdad. Esa provincia está situada a 180 kilómetros al
sur de la capital, y su población es mayoritariamente chiita.