Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP), señaló que las empresas estatales aún no
han adoptado métodos adecuados para eliminar las deficiencias en la
atención al sector cooperativo-campesino, que aporta el 65% de la
producción global agropecuaria.
Entre las empresas estatales y las cooperativas deben existir
relaciones contractuales, no de subordinación, precisó Lugo Fonte.
El Banco ofrece facilidades a las empresas para pagar a los
productores mediante fondos rotatorios. Sin embargo, solo 36 entidades
de las más de 400 del Ministerio de la Agricultura, han accedido a
esta alternativa financiera para pagar en los plazos acordados a los
campesinos.
En La Habana, por ejemplo, se deben más de tres millones de pesos y
ninguna empresa utiliza esa facilidad financiera para cancelar sus
deudas con el campesinado.
El presidente de la ANAP dijo que los mayores atrasos en pagos
corresponden a entidades de Acopio y de Ganadería. Aclaró que los
problemas para saldar las cuentas pendientes de la empresa porcina con
los productores de carne, se han solucionado con la autorización del
cobro por factura certificada en el Banco de cada localidad.
Los problemas en la comercialización de las frutas no cítricas por
carencia de envases, transportación y soporte industrial para su
procesamiento, fueron debatidos durante el XV Pleno Nacional de la
ANAP, efectuado en Güira de Melena.
Lugo señaló que el movimiento cooperativo-campesino incrementó la
siembra de frutas y la construcción de viveros con elevada tecnología,
para mejorar el suministro fresco a la población y hacia la industria.
En cambio, en muchas zonas campesinas se pierden frutas por
carencia de recursos para su recogida y distribución, mientras el país
debe importar pulpas de mango y guayaba para garantizar las compotas
de los niños.
En el pleno se aprobó realizar un censo de todas las fincas de
frutales del sector cooperativo-campesino y las características de las
zonas donde están situadas. Ello hará posible un estudio para
establecer una adecuada comercialización con las direcciones de los
Ministerios de la Industria Alimenticia, Comercio Interior,
Agricultura y Azúcar.
Mario Menéndez, presidente de la ANAP, en Las Tunas, explicó que
para aprovechar las frutas de la zona de Anacahuita, realizaron una
coordinación con el gobierno territorial, el cual aseguró el azúcar
para elaborar conservas. Dijo que esto posibilitó entregar conservas
frutícolas a hospitales y a la gastronomía local.
Lugo Fonte señaló que un acuerdo similar se viabiliza con el Poder
Popular de Holguín para realizar conservas con las frutas provenientes
de las 50 hectáreas de guayaba del Valle de Santa Rosa.
Explicó que gracias a un proyecto de cooperación se instalaron
cinco fábricas en Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas y La Habana,
pero la carencia de insumos les impide aprovechar esas capacidades
conserveras.