Como 50 años atrás en la Función de Desagravio de la FEU a Alicia
Alonso y el Ballet de Cuba, el Stadium Universitario Juan Abrahantes,
será sede hoy de la Gala de apertura del VII Congreso de la
Federación Estudiantil Universitaria.
Bajo la dirección de la Prima Ballerina Absoluta, el Ballet
Nacional de Cuba(BNC) presentará este lunes, a las nueve de la
noche, tres emblemáticas piezas danzarias Las Sílfides, Prólogo para
una tragedia y Sinfonía de Gottschalk.
Viengsay Valdés, Joel Carreño y Sadaise Arencibia, entre otros
interpretarán la coreografía y montaje de Alicia Alonso según
la original de Mijaíl Fokín, basada en el ballet neorromántico,
cuyos personajes son la encarnación de una visión poética de
Sílfides, seres inmateriales que habitaban los bosques de acuerdo
con leyendas populares europeas.
De Brian McDonald sobre un texto teatral de William Shakespeare
es Prólogo para una tragedia, ballet inspirado en la tragedia Otelo,
el moro de Venecia, un militar que fue aceptado en la corte de esa
ciudad italiana por su valentía y hazañas militares.
Participan en esa obra José Losada, Yolanda Correa, Carlos
Quenedit, Aymara Vasallo, Taras Domitro y cuerpo de baile.
Cierra el programa Sinfonía de Gottschalk, pieza de Alicia Alonso
que recrea coreográficamente los dos movimientos «La Noche» y
«Fiesta criolla» de la Sinfonía Noche de los trópicos, obra creada
entre 1858 y 1859 por el compositor y famoso pianista norteamericano
Louis Moreau Gottschalk.
Hayna Gutiérrez y Miguelángel Blanco, Sadaise Arencibia y Víctor
Gilí, Anette Delgado y Javier Torres, Viengsay Valdés y Joel
Carreño, respaldado por solistas y el cuerpo de bailedanzarán
al compás de la música de Gottschalk (1829-1869), quien vivió en
Cuba durante algún tiempo y se compenetró con la música folklórica
de la mayor de las Antillas.
El 15 de septiembre de 1956 la FEU ofreció al entonces Ballet de
Cuba una Función de Desagravio como protesta al retiro de la
subvención que le otorgaba el régimen dictatorial de Fulgencio
Batista, aduciendo que el arte de la Compañía era elitista