Hermila Gueldes
es la protagonista de El cielo de Suely, Primer Premio Coral
de largometrajes de ficción y ella misma Coral a la Mejor Actuación
Femenina del 28 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Por pri-mera
vez en La Habana, Hermila habla del proceso de preparación del
elenco de la película, donde estuvieron tres meses en una ciudad del
interior, en un estado brasileño llamado Ceara, junto a Fátima
Toledo, la misma que preparó el elenco de Ciudad de Dios. Ese
tiempo estuvieron viviendo como los moradores de la periferia, en
una casa próxima a la del rodaje y haciendo vida de familia con el
resto de las actrices. Unas semanas antes de comenzar la filmación,
el director les confiscó sus ropas, solo podían usar la de los
personajes y también debían tener el pelo igual a como aparece en la
película, con el objetivo de imbuirlos dentro del papel. Por esa
misma razón, los personajes llevan los nombres propios de los
actores, con el fin de lograr una mayor identificación con ellos.
¿Cuáles
fueron los momentos más difíciles dentro de la filmación?
"Todas las escenas son reales, muy vívidas; todo lo que pasaba
dentro del filme yo lo sentía como verdadero; las escenas más
difíciles fueron las de la etapa del conflicto con la abuela, donde
tenía que llorar; en esas escenas estuve llorando intensamente y de
verdad desde la primera hasta la última."
¿Cómo fue trabajar con Karim Ainouz, el director de la cinta?
"Fue una experiencia muy bonita, porque él es un director que
pone al actor en un altar. Para Karim lo primordial es el actor; lo
cuida, lo mima, porque para él no hay nada más importante dentro de
la escena que el papel que pueda estar haciendo un actor; es algo
muy agradable trabajar con él".
¿Cómo ves al cine brasileño en la actualidad?
"Creo que la producción ha mejorado cuantitativa y
cualitativamente, hoy sentimos orgullo del cine brasileño, cada vez
se interesa más gente en el cine nacional, está ganando en calidad.
El público está asistiendo a las salas para ver este cine,
principalmente en festivales. Claro que cuando se trata de un filme
no comercial, más de arte, el público disminuye, porque aún no está
educado para ver estos tipos de películas, pero sí abarrotan las
salas donde están aquellas producciones de corte comercial, más
parecido a lo norteamericano, de final feliz".
¿Y qué nos dices de tu presencia en este Festival?
"Es la primera vez que vengo a Cuba, tenía mucha curiosidad;
estoy un poco perdida porque todo aquí es muy diferente, pero estoy
muy contenta; es una experiencia increíble".