LONDRES, 14 de diciembre (PL). — El escándalo por el supuesto
cambio de títulos de Lores por donaciones al gubernamental Partido
Laborista, alcanzó hoy al primer ministro británico, Tony Blair, quien
fue interrogado por la policía.
De esa manera, Blair se convirtió en el segundo jefe de Gobierno en
funciones de Gran Bretaña en las últimas siete décadas, en responder a
interrogatorios policiales.
Según un vocero gubernamental, el Primer Ministro explicó a
Scotland Yard los motivos por los cuales propuso a cuatro acaudalados
empresarios para esos títulos honoríficos, una parte de cuyas
sugerencias corresponde al Ejecutivo.
El portavoz aclaró que las preguntas formuladas, en la sede
gubernamental de Downing Street, por los oficiales no fueron en
calidad sospechoso.
Mientras Scotland Yard señaló que no emitiría ningún comunicado
sobre la conversación con Blair, la cadena de televisión Sky News
informó que la entrevista con los agentes se extendió durante dos
horas.
Precisamente, el escándalo de los supuestos cambios de títulos de
Lores por donaciones al partido oficial estremeció los cimientos del
gobierno y puso, junto con las críticas a la guerra en Iraq, en una
situación delicada a Blair.
La caja de Pandora se destapó en marzo último, cuando algunos
diputados laboristas revelaron que su organización recibió
contribuciones de unos 27 millones de dólares de 12 importantes
hombres de negocios.
Con posterioridad, cuatro de ellos fueron designados para un escaño
en la Cámara de los Lores.
Al estallar el escándalo, por lo menos uno de los empresarios que
se encontraban propuestos renunciaron a esa posibilidad.
Las investigaciones comenzaron tras presentar el Partido Nacional
Escocés una denuncia y reclamar las consecuentes pesquisas para
dilucidar el asunto.
Entre los mayores implicados en ese caso de corrupción figura uno
de los tres detenidos hasta el momento, el principal financiero
laborista, Lord Levy, amigo del jefe de gobierno, según la prensa
londinense.
Blair fue el último integrante del ejecutivo británico durante la
última campaña proselitista para las elecciones de 2005 en ser
interrogado, con anterioridad los investigadores conversaron con sus
ministros entonces.
Se considera que con esas donaciones secretas se financió la
propaganda de los comicios, tras los cuales Blair asumió su tercer
mandato.